ORIGEN DE LA ESTANCIA ALTA GRACIA (08/04/1588)

Estancia histórica en la provincia de Córdoba fundada el 8 de abril de 1588 por JUAN NIETO y que aún hoy puede admirarse, pues se han conservado muchas de las obras y construcción que la erigieron en ejemplo del ingenio y laboriosidad de los jesuitas mientras permanecieron en América. Adjudicada por ALONSO NIETO DE HERRERA a los jesuítas para que desarrollen allí sus actividades, fue en su origen, parte de la herencia que recibiera su esposa,  al fallecer en 1609, JUAN NIETO, quien fuera su primer marido (ambos NIETO, aunque con el mismo apellido, no tenían entre sí, parentesco alguno).

Al fallecer su esposa e hijastra, este noble español, que quedó como único heredero de una cuantiosa fortuna que incluía tierras en América, precisamente donde hoy se encuentra la provincia de Córdoba, decidió llamar “Alta Gracia” a su heredad,  en recuerdo de un Santuario de Algarrovillas de Alconetar (Extremadura, España), dedicado al culto de la Virgen de la Alta Gracia, de quien era muy devoto. En 1643, NIETO DE HERRERA, hombre de profunda convicciones religiosas, resolvió ingresar en la Compañía de Jesús como hermano coadjuctor, donando todos sus bienes terrenales a esa Congregación y así llegaron los jesuitas a esta Estancia, que lógicamente, no estaba en todo su esplendor. Pero con ellos comenzó una época de gran progreso.

Crearon una magnífica huerta y para proveer de agua a la tierras cultivables,  en 1653 construyeron un Tajamar, formado por un dique de 80 metros de largo (que todavía se conserva), que era provisto por medio de canales subterráneos y acequias que lo alimentaban desde “los paredones”, una obra hidráulica que se complementaba con un molino y que luego proveería el riego de las huertas y las quintas de la zona, además de surtir  de agua a las explotaciones mineras que allí desarrollaban, las plantaciones forestales, los obrajes y diversas construcciones de las cuales algunos quedan rastros. Hacia 1750, construyeron una Capilla de piedra que fue diseñada por el arquitecto jesuita ANDRÉS BLANQUI y es hoy Monumento Nacional, luego de que en 1941 así se la declarara.. Mcho después de la expulsión de los jesuitas de América, ya en mayo de 1810, SANTIAGO DE LINIERS compró la estancia y vivió allí por un corto período (ver Origen de la ciudad de Alta Gracia)

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