LA CERVECERÍA “MUNICH” (21/12/1927)

LA CERVECERÍA “MUNICH”. Se inaugura la cervecería Munich, que fue por muchos años unos de los sitios más elegantes y concurridos de la ciudad de Buenos Aires. Por entonces la Costanera Sur era el lugar de moda de los porteños, que encontraban allí un balneario bien equipado, sobre un río que todavía tenía sus aguas limpias. Allí se construyó la famosa cervecería según el proyecto y dirección del arquitecto húngaro ANDRÉS KALNAY, egresado de la Real Escuela Superior de Arquitectura y Construcciones de Budapest. Kalnay se había radicado en la Argentina en 1920 y realizó otras obras importantes en la ciudad. La cervecería fue un prodigio arquitectónico por muchas razones. El terreno se preparó con rapidez y precisión, rellenándolo con la tierra de la excavación del subterráneo a Chacarita. La construcción se hizo en el tiempo récord de 4 meses y 8 días gracias a que las placas que recubren los muros y gran parte de la ornamentación fueron fabricadas en el mismo sitio. En el sótano se instaló la cámara frigorífica más grande del país, exceptuando las que servían para mantener las carnes para exportación. Los barriles depositados en la cámara podían mantener refrigerados 50.000 litros de cerveza y se manejaban mediante una compleja red de cañerías que permitían usar al mismo tiempo 30 barriles independientemente. El estilo del edificio es “art decó” y tiene elementos de los antiguos salones de Munich. El interior se adornó con esculturas, vitrales, frisos, cielorrasos pintados y con refinados detalles de decoración alusiva a la malta. El exterior era un magnífico jardín que de noche se iluminaba con artísticas luminarias y el edificio todo, fue en fin, un simboto.de la Costanera Sur; particularmente de aquellos prósperos tiempos en los que, en un anochecer ve­raniego, los porteños podían considerar la idea de disfrutar una rubia tirada con fiambres alemanes en la misma Munich, en Brisas del Plata o en La Perla, siempre por esa zona. La cervecería fue un centro de reunión de artistas, escritores y políticos hasta cerca de la década del 50, cuando cayó en el olvido hasta que fue recuperado como Museo de Telecomunicaciones. Aunque ahora es sede del Centro de Museos de Buenos Aires y antes fue el Museo de Telecomunicaciones, la construcción se diseñó específicamente como cervecería, con cañerías especiales capaces de distribuir 1500 litros de cerveza hasta el último rincón de sus salones.

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