LA CAPTURA DEL BERGANTÍN ÁGUILA, Y SU DESTINO DE GLORIA EN LA CAMPAÑA AL PERÚ (22/02/1817)

Después de la batalla de Chacabuco, SAN MARTÍN ordenó que en las baterías del puerto de Valparaíso, se mantuviera izada la bandera española para no alarmar a los buques españoles que se sabía estaban por llegar en auxilio de esa plaza. Se pensaba que en alta mar sería imposible capturarlos, mientras que en el puerto y una vez anclados e inmovilizados, su captura sería mucho más fácil.

La trampa surtió efecto y el primer buque que fondeó, fue inmediatamente capturado por los patriotas. Se  trataba del bergantín “Águila”, que fue tomado por el teniente de marina ISIDORO SUÁREZ, el indiscutido héroe de la batalla de Junín, librada el 6 de agosto de 1824, quien relata así su hazaña: “Al cuarto día de ocupar el puerto de Valparaíso, se prsentó, por la tarde, un bergantín enemigo y después de saludar a la plaza con 21 cañonazos, entró en desconfianza al ver la rada ningún barco anclado allí  y la ciudad completamente solitaria por lo que rápidamente levó anclas y se hizo a la vela mar afuera.

Sin embargo, al ver enarbolada la bandera española que nosotros habíamos puesto en la principal fortaleza con objeto de atraerlo, a las nueve de la noche, escuchamos que había entrado silenciosamente amparado por la oscuridad y fondeado cerca de tierra. En ese momento se me ordenó embarcarme con catorce hombres de tropa y siete marineros nuestros, que habían permanecido prisioneros en Chile desde que GUILLERMO BROWN anduvo por el Pacífico. Con esta fuerza, armada únicamente con  sables y embarcada en un bote que encontramos tirado en la playa, a nuestra llegada, lo abordé y tomé posesión de dicho bergantín”.

“La tripulación enemiga,  sorprendida por nuestro asalto al grito de ¡muerte o rendición!,  no atinó a oponer resistencia alguna. La guardia que estaba sobre cubierta se precipitó en fuga hacia el sollado y su capitán fue hecho prisionero al salir de la cámara”. Los ochenta y nueve  tripulantes del bergantín, después de ser reducidos y desarmados, fueron bajados a tierra.

El Águila, así capturado, fue rebautizado con el nombre de “Pueyrredón”, en honor del Director Supremo de las Provincias Unidas que dispusiera  la expedición libertadora a Chile y fue puesto bajo el mando teniente del ejército de los Andes, EDMUNDO MORRIS, nativo de Irlanda y pasó a ser la base de la escuadra chilena, cuya primera campaña, la que realizara sobre la isla de Juan Fernández, tuvo por resultado, la liberación de  los patriotas, confinadas en ella por orden de los generales realistas OSORIO y MARCÓ.

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