LA BOMBACHA

Más de una vez se ha señalado la connotación árabe del gaucho argentino o rioplatense. La guitarra, el caballo, la asimilación de la pampa al desierto. La España mora ha sido señalada como el canal de transmisión de estas características. La “bombacha”, con sus pantalones muy amplios que se angostan en el tobillo, constituye una característica particular en la indumentaria del gaucho argentino, que también tiene origen árabe, como resulta obvio al constatar que es en el mundo árabe y en especial en lo que constituía el imperio turco en el siglo XIX  -que dominaba los Balcanes e incluso Grecia- donde este tipo de vestimenta se usaba. No la encontramos en el guazo chileno, el charro mexicano, el llanero venezolano o el gaúcho brasileño.  Resulta claro y verificable que la indumentaria del gaucho argentino en la primera mitad del siglo XIX, no incluía la bombacha, sino el chiripá. Todos los cronistas y viajeros europeos así lo constatan, como las acuarelas y litografías y los uniformes militares. Así, la bombacha, es un elemento de la indumentaria árabe o turca que no llegó a la Argentina a través de España. Es JORGE V. DUIZEIDE, quien ha explicado esta curiosa traslación. En marzo de 1856, se firma el Tratado de Paz que da fin a la Guerra de Crimea, que enfrentó a las fuerzas de aliadas de Gran Bretaña, Francia, Turquía y Cerdeña contra Rusia.

Siendo presidente de la Confederación Argentina JUSTO JOSÉ DE URQUIZA, al año siguiente de finalizar esa guerra, el representante diplomático francés ante el gobierno de Paraná, informó que su país estaba en condiciones de vender a un precio muy conveniente, 100.000 bombachas que habían sido fabricadas para el ejército turco y que como consecuencia de la paz se habían convertido en “rezago militar”. Urquiza se entusiasmó con la forma de pago ofrecida, que era un trueque por productos y lograda la aprobación de la compra por parte del gabinete, se aceptó la oferta de las bombachas originalmente destinadas al ejército turco. Todas las bombachas fabricadas por los franceses eran del color del uniforme de dicho país, el gris “ojos de perdiz” de color blanco sucio o isabelino y éste es el origen de la bombacha gaucha que entra en Entre Ríos a fines de 1858. Muchos paisanos que traían productos del litoral a Buenos Aires vendían también “bombachas bata razas”. En Entre Ríos muchas fueron revendidas y como algunos de los comerciantes eran de origen árabe o turco, la fábrica de origen fue confundida por muchos. En tres años, se difundió con gran éxito. Es después del triunfo de Mitre en Pavón en 1861, que se difunde en forma generalizada su uso.

Cabe señalar que en esos mismos años, los ponchos que se vendían en las pulperías eran fabricados por la industria británica y ya no por los telares locales. Tanto la bombacha fabricada en Francia como el poncho salido de las industrias textiles francesas muestran, cómo después de la caída de Rosas la Argentina entró en un proceso de globalización económica. Otros sostienen que RICARDO GÜIRALDES importó de Francia bombachas vascas, de donde también provino la alpargata, pero esto fue muy posterior y recién en los comienzos del siglo XX; pero hay también quien argumenta que con el ingreso de las primeras colonias de este origen traídas por PEDRO LURO en 1862,  fue como se difundió la bombacha vasca y la alpargata. Pero en mi opinión, el origen predominante del uso de la bombacha proviene del rezago francés fabricado para el ejército turco, siendo la influencia vasca posterior y en todo caso concurrente (Fdo. Rosendo Fraga, Director del Centro de Estudios Nueva Mayoría).

 

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