LA BIBLIOTECA DE SAN MARTÍN EN LIMA

Cuando el general SAN MARTÍN, luego de liberar al Perú, fue nombrado “Protector”, título con el que ejerció el gobierno en el país hermano, tuvo rasgos que no son bien conocidos, a pesar de que configuran, una de las facetas más importantes de su personalidad. Tal la fundación de la Biblioteca de Lima, a la que abremos de referirnos en este artículo y que tuvo para el prócer, hondos caracteres sentimentales, pues así debía de ser, ya que para ello, se desprendió de uno de los amores de su vida: su biblioteca. Su pensamiento vivo está extractado en esta frase con que se define en el decreto del 14 de setiembre de 1822, donde  dice: “… A los progresos del espíritu,  se debe la conservación de los derechos de los pueblos.

En este decreto, San Martín señalaba no sólo la fecha para la inauguración de la Biblioteca Nacional del Perú, sino que, no quedándose sólo en palabras, dispuso ingresar a ella a “todos los libros útiles que se encuentren en cualquiere establecimiento público” y que los impresores de Lima debían pasar a ella dos colecciones de los papeles públicos a partir de ese día. Luego, aplicó para el sostenimiento de la Biblioteca, los fondos provenientes de los censos y obras pías.

Él de su puño y letra redactó el decreto en el cual se reglamentaba el funcionamiento de la institución, y que, fue el que la rigió por muchísimos años. Al Director le dio jerarquía de ministro de Estado, fijó sueldos elevados para los dos bibliotecarios y determinó el personal de conservadores, oficiales y amanuenses encargados de los ficheros. Nombró además a dos patriotas republicanos como los primeros bibliotecarios, que fueron los padres MARIANO JOSÑE ARCE y JOSÉ PAREDES, éste último, principal promotor del vuelco del batallón Numancia a la causa patriota. Digamos también que de su puño y letra nombró los primeros empleados y hasta el portero, que fueron MANUEL DE ESTEBAN Y PELEGRÍN, TOMÁS ORTÍZ,  JOSÉ GASOLS, MIGUEL MATUTE, JOSÉ DÁVILA, BERNARDO ARRIAGA y como portero a LORENZO COTE.

Desde luego, que este Decreto también se ocupaba de establecer las disposiciones más minuciosas, entre otras: la confección del inventario y modo de hacerlo, cómo debería ser la  atención al público, el canje de volúmenes, el aseo y la limpieza, el asesoramiento a los lectores y hasta contenía disposiciones acercad del alumbrado de las salas y el número de copias de los documentos que debían ser archivados

Pero SAN MARTÍN no se detuvo en fundar la Biblioteca y dotarla de un reglamento para su funcionamiento. No, puso en ella una de las cosas que más quiso en su vida: sus libros. Y aquí vamos a destacar que cuando San Martín llegó de España, casi todo su equipaje consistía en los cajones en que traía sus libros. Cosa rara para un militar, sobre todo de aquella época. En el inventario de esos libros, que él hizo de su puño y letra, vemos que por sobre los que trataban de temas militares, predominan los de arte, lite­ratura, historia, viajes y ciencias. Esos libros fueron su solaz luego de cada batalla. En ellos aprendió a dialogar con el espíritu en pleno cansancio de la batalla, con su secuela de violencia y de muerte. Cuando SAN MARTÍN partió para Mendoza llevó a sus libros con él, y cuando tramontó los Andes para iniciar su campaña emancipadora, también fueron ellos la mayor parte de su equipaje. Y desde Chile los llevó al Perú. Por eso decimos que cuando SAN MARTÍN fundó la Biblioteca de Lima, mucho amor le habrá tenido a su creación, cuando para base de la misma donó los seiscientos volúmenes que componían lo que él solía llamar su “librería”. Como una curiosidad, reproducimos el inventario minucioso hecho por él mismo,  de aquellos libros que lo acompañaron en toda su gesta libertadora (Enrique Walter Philippeaux)

ARTE
“Encyclopédie de Beaux Arts”: 4 tomos en rústica; “Encyclopédie de manufacture et arts”. tomo 2º; “Encyclopédie Du Dictionnaire de Beaux-Arts”, en rústica; “Introducción al estudio de las bellas artes”, 1 tomo, en pasta.
Cajón Nº 5. “Vitrubio”, 1 tomo de Arquitectura, en folio en pasta.
Cajón Nº 6. “Le Dictonnaire des Arts et des Sciences”,  2 tomos en pasta; “Dictonnaire de Musique”, 1 tomo en pasta.

HISTORIA
Cajón Nº 1. “Memoria de la guerra de los franceses en España”, 1 tomo (en francés);  “Revolución francesa”, 3 tomos en rústica (en francés); “Ensayo histórico”, Funes, 3 tomos en rústica; “Histoire du Directoire, 2 tomos; “Documentos interesantes relativos a Caracas”, 1 tomo.
Cajón  Nº 2. “Histoire de Jeanne d’Arc”, 4 tomos, rústica; “Del Congreso de Viena”, 2 tomos en rústica; “Vida de José II, emperador de Alemania”, 1 tomo, rústica;  “Relation de la dernière campagne de Bonaparte”, 1 tomo;
Cajón Nº 3. “Proceso de Luis XVI”,  9 tomos en rústica (en francés); “Obras de Federico II”,  tomos 6º al 15º (en- francés); “Historia de la revolución de Francia”, 3 tomos (en francés); “Vie du maréchal Ney“,  2 tomos; “Historia de la embajada del Gran Duque de Varsovia”,  1 tomo (en francés); “Histoire du prince Eugene de Savoie, 5 tomos
Cajón Nº 5. “Memoire pour servir a l’histoire de la Revolution d’Espagne”,  4 tomos; “Affaires de l’Inde”, 2 tomos; “Relation de la campagne de Russie”, 1 tomo en rùstica.
Cajón Nº 6. “Diccionario de América”, 5 tomos, en pasta; “Dictonnaire historique de Moreri,  5 tomos, en folio.
Cajón Nº 7. “Monarquía Indiana”, de Torquemada,  3 tomos, en pasta;  “Década de Indiana”, de Herrera, 8 tomos en 4 volúmenes, en pasta
Cajón Nº 8.; “L’Histoire du regne de l’Empereur Charles-Quint“,  2 tomos; “Description historique de l’ile de Sainte-Hélène”,  1 tomo; “Revolution de Francia”, 4 tomos, en pasta (en portugués).
Cajón Nº 9. “Revolution de Amérique”, 2 tomos, en pasta; “Vida de Richelieu, 3 tomos; “Richelieu”, 5 tomos; “Mémoires du jacobinismo”, 5 tomos en pasta.
Cajón Nº 10. “Les histoire de Salluste”, 1 tomo, en pasta; “Historia de las naciones del río Orinoco”,  2 tomos; “Historia romana”, 12 tomos, menos los números 3, 10, 11 y 12 (en francés).
Cajón Nº 11. “Ensayo histórico”, de Funes, 1 tomo

LITERATURA y VIAJES
Cajón Nº 1. Voyage au Nou veau-Mexique”,  2 tomos en rústica; La Jérusalem délivrée”, 2 tomos en rústica; “Oeuvres de Bernard”, 4 tomos, en pasta.
Cajón Nº 2. De la literatura, 2 tomos (en francés); Comedias de Calderón de la Barca”, 1 tomo, en pergamino.
Cajón Nº 3. “Voyage du jeune Anarcharsis en Grece”,  7 tomos; “Voyage dans les parties sud de l’ Amérique septentrionale”, 2 tomos.
Cajón Nº4. “Emile ou de Education”, J. J. Rousseau, 4 tomos; “Voyage autour du monde”, 2 tomos en pasta.
Cajón N° 5. “Les Voyageurs modernes”, 4 tomos en pasta.
Cajón Nº 6. “Voyage aux Antilles et a l’Amérique méridionale”, 2 tomos; “Voyage a la mer du Sud”, 1 tomo en pasta.
Cajón Nº 7.”El Arte de escribir”, por Torio, 1 tomo, en pasta; “Cartas de Abelardo y Eloísa”, 1 tomo a la rústica; Recueil de poesies”, 1 tomo en rústica (en francés).
Cajón Nº 8. Obras de Quevedo”, 6 tomos, en pasta; Theatre de Voltaire”, 9 tomos, en pasta.

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