JUÁREZ CELMAN VISITA MONTEVIDEO (18/2/1889)

JUÁREZ CELMAN VISITA MONTEVIDEO. Invitado al Acto de clausura del Congreso de Derecho Internacional, que se celebró en Montevideo el 18 de febrero de 1889, el Presidente de la Nación MIGUEL JUÁREZ CELMAN acompañado por algunos de sus Ministros, funcionarios, legisladores y autoridades castrenses, viajó en visita protocolar hacia Montevideo, República Oriental del Uruguay. Lo hizo en el acorazado “Guillermo Brown”, una nave de de 4.300 toneladas, construido siete años atrás y considerado “el más poderoso de Sudamérica”. El mal tiempo les deparó una incómodo travesía, y hasta debieron soportar que un golpe de agua, rompiera uno de los vidrios del camarote ocupado por el Presidente, hecho que fue comentado por el diario “La Nación”, en su edición del 19 de febrero, diciendo: ““La mojadura del presidente en el Brown fue mayúscula; habiéndose inundado el camarote, fue transportado en brazos a otra cama…”. Bajo una lluvia torrencial fue esperado en el puerto de Montevideo por el Presidente uruguayo, general MÁXIMO TAJES, quien lo aguardaba en la Capitanía. Apenas el doctor Juárez Celman puso pie en la lancha oriental, el “Patagonia” y la cañonera “General Artigas” empezaron simultáneamente las salvas de 21 cañonazos. En el muelle se hallaban el general Tajes y todos sus ministros, senadores, diputados, camaristas, generales, diplomáticos y otras personalidades. A las 4,52 de la tarde, el doctor Juárez Celman, con banda y bastón presidencial, descendió de la lancha, no sin alguna dificultad por la marejada, y poco faltó para que resbalara al pisar el primer peldaño de la escalera del muelle. Al llegar arriba, se adelantó el general Tajes, extendiéndole la mano sin pronunciar palabra, e inmediatamente le presentó a los ministros y al vicepresidente de la República. Luego, en una carroza tirada por soberbio tronco de caballos Cleveland, ambos mandatarios se dirigieron a la Casa de Gobierno ubicada en la plaza Independencia. No menos de trescientos coches desfilaron ese día en la comitiva y en uno de ellos se hacía notar el general Lucio Mansilla por su porte magnífico, llevando el clásico falucho galoneado y emplumado y a su lado, el general Emilio Mitre. El doctor Juárez Celman se alojó en la quinta de la legación argentina, juntamente con los ministros doctor NORBERTO QUIMO COSTA y general EDUARDO RACEDO y cumplido el programa previsto con motivo del cierre del Congreso de Derecho Internacional, las autoridades y el pueblo del Uruguay, ofrecieron numerosos agasajos y bailes a los visitantes Al día siguiente, partió desde Montevideo de regreso para su patria después de esta breve estada en el país hermano. Esa mañana, a la hora de embarcarse, las tropas formaron en el mismo orden que en el día de su llegada a aquella ciudad. A las once y treinta desfilaron por frente de los batallones que presentaban armas los carruajes que conducían a los presidentes Juárez Celman y general Máximo Tajes. En el muelle el presidente argentino se despidió de su colega uruguayo, estrechándole efusivamente la mano y expresando nuevamente su agradecimiento por el recibimiento y distinciones de que había sido objeto. En retribución de esa visita, en mayo de ese mismo año, el presidente Tajes visitó Buenos Aires y fue recibido y agasajado con la misma cordialidad que la ofrecida a Juárez Celman durante su visita a Montevideo.

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