GRAN BRETAÑA NECESITA QUE LA  BANDA ORIENTAL SEA UN ESTADO INDEPENDIENTE (1826)

Las consecuencias del conflicto, iniciado a fines de 1825, entre el imperio del Brasil y las Provincias Unidas del Río de la Plata, comenzaron a afectar a la comunidad británica residente en Buenos Aires  y anunciado el bloqueo de ésta por el almirante Lobo, los comerciantes ingleses piden al embajador británico en Buenos Aires Woodbine Parish que negocie una extensión del plazo de 14 días que los brasileños han concedido a los neutrales, para sacar sus barcos y bienes de Buenos Aires (ver Gran Bretaña y la guerra con Brasil).

Los planes de Parish de penetración mercantil encargados por su gobierno, parecen esfumarse y escribe al ministro de Relaciones Exteriores de Gran Bretaña, George Canning diciéndole: “Temo que esto provoque muchos desastres mercantiles que a nadie alcanzarán más gravemente que a los intereses británicos en este país“. La idea de que Buenos Aires pague al Imperio del Brasil para recuperar la Banda Oriental se va haciendo menos factible.

Y surge otra, que es la que terminaría por imponerse: convertir la Banda Oriental en un Estado independiente. Sir Charles Stuart ya la había propuesto antes del estallido, pero Canning creyó que esa solución expondría a Gran Bretaña a la acusación de buscar su propio provecho. La intransigencia del rey de Portugal,  Don Pedro I,  coloca a esa solución bajo aspectos más favorables y en marzo de 1826,  Canning  le comunica al vizconde de Itaboyana, ministro del Brasil en Londres, que el Imperio tendrá que renunciar a la Banda Oriental. Según informa eí vizconde reservadamente a su gobierno, “Canning, quer dar a Montevidéu a forma de ci dade hanseática sob a sua protecao para ter ela a chave do Rio da Prata como temas do Mediterráneo e Báltico“(1).

Al emperador se le concede un plazo de seis meses “para hacer la paz con Buenos Aires sobre la base indicada, con la amenaza ds declararse a favor de Buenos Aires y contra Brasil“. El 28 de febrero, Canning ha nombrado a lord Ponsonby como veedor británico de la guerra con asiento en Buenos Aires y a título de ministro plenipotenciario en las Provincias Unidas. Sus Instrucciones le indican pasar previamente por Río de Janeiro a “someter al gobierno imperial, la  independencia de la ciudad y territorio de Montevideo en situación algo similar a la de las ciudades hanseáticas de la Europa“, entregando a la vez copia de lo manifestado por Canning al vizconde de Itabo yana,  acerca de la urgencia  de hacer la paz en esas condiciones (Crónica Argentina, Editorial Codex, Buenos Aires, 1979).

(1).-“Canning, quiere  dar a Montevideo la forma de ciudad hanséatica bajo su protección para tener la llave del Río de la Plata, a semejanza del Mediterráneo y el Báltico“.

 

 

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.