ESTECO Y SALTA (Siglo XVII)

Este pueblo está situado sobre un río ancho y hermoso, que puede vaderase a caballo. Antiguamente era tan grande y de tanta importancia como lo era Córdoba, pero hoy está arruinado, no habiendo quedado en él, más de treinta familias, pues las demás lo abandonaron por causa dl gran número de tigres que lo infestaban, devorando a los niños y a veces hasta a personas mayores que se habían descuidado y eran sorprendidos por estos felinos cebados con carne humana.

Además del peligro que significaba esto, el éxodo fue provocado por la gran cantidad de hormigas y moscas ponzoñosas, cuya picadura arde mucho y que abundan a inmediaciones del pueblo, cuatro y cinco leguas a la redonda, obligando a los pobladores a llevar permanentemente una máscara para protegerse.

Descartando estas cuestiones negativas, este pueblo es un excelente productor de trigo y de cebada, posee grandes instalaciones de vides y otros árboles frutales y si no fuera por la presencia de los tigres, también podría disponer de mucho ganado, porque la tierra es fértil y apta para ello.

De Esteco a Salta hay quince leguas; y este trecho de tierra sería como el que acabo de hablar, si no fuera que en algunas partes es pedregoso. Alcánzase fácilmente a ver a Salta desde dos leguas antes de llegar allí, porque está situada en medio de una hermosa llanura que es fértil en maíz, uvas y otras clases de frutas, produciendo también ganados y otros artículos necesarios para la vida y está en parte rodeada por algunos cerros y montañas de regular altura. El pueblo está situado sobre la barranca de un pequeño río, al cual atraviesa un puente. Contiene como cuatrocientas casas y cinco o seis iglesias y conventos, cuya estructura es como la de aquellos que ya he descripto. No está circundado de murallas, fortificaciones ni fosos; pero las guerras que han sostenido los habitantes con sus vecinos, los ha adiestrado en la disciplina militar y enseñándoles a ser más cautos que antes en tener las armas preparadas.

Hay como quinientos hombres de armas llevar, además de los esclavos mulatos y negros, que son como tres tantos más. Este punto es muy concurrido, por causa del gran negocio que hacen en maíz, harina, ganados, vino, carne salada, sebo y otras mercaderías con los habitantes del Perú (Acarete du Biscay).

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