EL TELÉGRAFO LLEGA A BUENOS AIRES (1821)

EL TELÉGRAFO LLEGA A BUENOS AIRES. Por aquellos años ya llamaba la atención algunos de los portentos que más tarde llegarían a nuestro suelo y cuyos beneficios y utilidad gozamos hoy y que nos prueba que los hombres de aquella época ya pensaban en adelantos, que circuns­tancias adversas hacían, por entonces, irrealizables. Por ejemplo: en 1823, “El Centinela”, en uno de sus números, decía: “Las máquinas telegráficas establecidas entre el Almirantazgo de Londres y el Arsenal de Portsmouth, que dista 24 leguas, comunica un oficio corto y su respuesta, en un minuto de tiempo. ¡Cuánto servicio hará el establecimiento de estas máquinas entre esta capital y sus fronteras y entre la rada exterior y la Ensenada!”. Esto se escri-bía en 1823 y dos años antes (1821), SANTIAGO WILDE, en su “Memoria”, presentada a la Comisión de Hacienda, de la que él era vocal, un informe proponiendo diversas mejoras y en el que afirmaba: “Establecer telégrafos desde la capital hasta todas las guardias fronterizas, Ensenada, etc., como también uno a bordo de dicho casco (se refería al pontón), “según el plan de fácil y económica ejecución que presentó años hace, el autor de esta Memoria yque debe hallarse en Secretaría”. Por este medio tendría el Gobierno noticias desde la frontera más distante, en pocos minutos y no sería tan factible, entonces, que invadiesen los bárbaros impunemente la provincia.”

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.