EL SEGUNDO TRIUNVIRATO (08/10/1812)

El Segundo Triunvirato surgió del movimiento popular del 8 de octubre, conocido como “La revolución del 8 de octubre”. que impulsado por la Logia Lautaro, exigió, como se venía haciendo desde mayo de 1810,  la convocatoria de una Asamblea General que debía realizarse en el término de noventa días, para definir la forma de gobierno que se adoptaría.

El 5 de octubre llegó a Buenos Aires la noticia de- la victoria del general Belgrano en Tucumán, cuando era público que el vencedor, había desobedecido órdenes expresas del Triunvirato, para que se retirara, sin ofrecer batalla a los realistas que pretendían entrar por el norte del país. Por tal razón, este triunfo, lejos de ser una buena noticia para las autoridades de Buenos Aires, benefició a la oposición, que consideraba que ya eran pocas las capacidades para gobernar del Primer Triunvirato. El 6 de octubre se reunió la Asamblea electoral y designó triunviro —en reemplazo de Sarratea que había cesado— al doctor edro Medrano. que era el candidato sostenido por Rivadavia y por tal motivo, la oposición demostró su indignación y entonces, el descontento hizo general. Ante el curso de estos acontecimientos, los componentes de la Logia Lautaro decidieron deponer al Triunvirato.

Al amanecer del 8 de octubre se instalaron en la Plaza de la Victoria las tropas de la guarnición, compuestas por el Cuerpo de Granaderos a Caballo, a las órdenes del coronel San Martín (1), el Regimiento Nº 2, comandado por Ortíz de Ocampo, y un Grupo de artillería al mando de Manuel Pinto, acompañados todos estos efectivos, por una bulliciosa multitud  que los alentaba. Los revolucionarios convocaron un Cabildo abierto y entregaron un petitorio donde exigían: “que en el acto se disolviera la Asamblea y cesara el gobierno en sus funciones y reasumiendo la autoridad de que fuera investido por el pueblo el 22 de mayo de 1810, se creara un Ejecutivo compuesto por las personas más dignas del sufragio público, debiendo convocarse una nueva Asamblea General Extraordinaria, en el preciso término de noventa días”. El Cabildo accedió a lo solicitado y nombró para ejercer un nuevo gobierno provisional —hasta la reunión de la Asamblea— a Juan José Paso, Nicolás Rodríguez Peña y Antonio Álvarez Jonte (2),  constituyendo lo que se conoce como el Segundo Triunvirato, organismo que gobernó  con acierto y orientó el país de acuerdo con los propósitos de la Logia Lautaro: “Independencia y Constitución”. Como Secretarios de este Segundo Triunvirato, fueron nombrados para cubrir las carteras de gobierno, guerra y hacienda, los señores Juan Manuel de Luca, Tomás Guido y Domingo Trillo, respectivamente.

“La revolución del 8 de octubre de 1812 —escribe Mitre— fue como la del 25 de Mayo, esencialmente nacional y democrática en su tendencia. En ella se formuló prácticamente el principio de la soberanía del pueblo en la exigencia a convocatoria a un Congreso General; se rompió con las tradiciones del viejo derecho municipal , que daba la supremacía del poder a la capital, estableciendo así la perfecta igualdad de representación y derechos”

El 24 de octubre de 1812, las nuevas autoridades publicaron una proclama convocando a elecciones para diputados y en el Reglamento de esta convocatoria establecía la forma de elección de los diputados, el número de esos representantes de cada provincia y finalmente, la composición de la Asamblea. Los alcaldes de barrio de cada ciudad principal debían reunir a los vecinos “libres y patriotas”, los cuales elegirían a pluralidad de votos, un elector. Posteriormente, todos los electores concurrirían a sus respectivos Cabildos, para proceder a la elección del o de los disputados que los representarán. El artículo 6º de la convocatoria, establecía que Buenos Aires, por su mayor población e importancia, sería representada por cuatro diputados, mientras que las demás capitales de provincia, nombrarían a dos y cada ciudad dependiente de éstas últimas, solo elegirían uno. El artículo 8º ordenaba que los “poderes de los diputados, serán concebidos sin limitación algún y sus instrucciones no conocerán otro límite, que la voluntad de los poderdantes”. Practicados que fueron todos estos requisitos, resultó que la mayoría de los electos, respondían a la tendencia que orientaba la Logia Lautaro. Finalmente, la Asamblea General Constituyente se instaló en el antigüo edificio del Consulado el 31 de enero de 1813 y los diputados juraron “conservar y sostener la libertad, integridad y prosperidad de las Provincias Unidas del Río de la Plata”, esta vez, sin mencionar la ya conocida invocación de fidelidad al rey Fernando VII.

(1). Esta fue la primera vez que se vio a San Martín  tomar parte directa en un movimiento revolucionario y sólo por accidente, otra vez tomó parte idirectamente en la caída de un gobierno. Encaminada la revolución y establecida la disciplina de la Logia Lautaro (creada por él), se alejó para siempre de la política doméstica, consagrándose exclusivamente a la realización de sus planes contra el enemigo extranjero. (2). Juan José Paso era adversario de Rivadavia, y Rodríguez Peña continuaba la .tendencia morenista

Fin del Segundo Triunvirato y creación del Directorio. Los patriotas que realizaron la Revolución de Mayo, creían que el despotismo gubernamental de España dependía de la constitución unipersonal del Poder Ejecutivo confiado a los virreyes y para evitar los inconvenientes de aquel poder sin revisión ni contrapeso, y para dar al pueblo garantías suficientes de libertad, confirieron el poder a una Junta, pensando que la pluralidad de los encargados de ejercerlo, haría imposibles los abusos. Los acontecimientos demostraron más tarde, que el número excesivo de miembros de una corporación perjudicaba la rapidez y eficacia de la acción ejecutiva (como lo había afirmado MARIANO MORENO) y la Junta de Diputados disolvió la Junta Grande y creó el Primer Triunvirato, que luego, en octubre de 1812 fue reemplazado por el Segundo Triunvirato. Esta última corporación, con fecha 21 de enero de 1814, se dirigió a la Asamblea General Constituyente, manifestando: “que la experiencia del mando y el conocimiento inmediato de nuestras transacciones han enseñado a este gobierno que, para dar el impulso que requieren nuestras empresas y el tono que nuestros negocios exigen, la concentración del poder en una mano es indispensable”. Oída la lectura del mensaje, que firmaban los tres triunviros POSADAS, RODRÍGUEZ PEÑA y LARREA, la Asamblea levantó la sesión, acordando reunirse el día siguiente, en cuya fecha dictó una ley que decía: “La Asamblea General Constituyente ordena, que la suprema potestad ejecutiva se encuentre en una sola persona, bajo las calidades que establecerá la ley”. Acto continuo y por unanimidad de votos, decidió poner a cargo del Poder Ejecutivo a GERVASIO ANTONIO POSADAS.

 

 

4 Comentarios

  1. Anónimo

    Es demasiado largo

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  2. Anónimo

    Yo busque fin de un SEGUNDOtriunvirato y me salio el primero y hice mal mi tarea🙄🙄

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    1. Horacio (Publicaciones Autor)

      Señor Anónimo: No sabemos que puede ser lo que pasó. En nuestra página están perfectamente identificados y separados los comentarios sobre el Primero y el Segundo Triunvirato. Hemos insistido varias veces y siempre lo que aparece en pantalla es lo que corresponde. Lo siento mucho. Diganos cómo podemos ayudarle.

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  3. Anónimo

    wwsws

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