EL PRIMER TEATRO ARGENTINO DE LA PLATA (19/11/1890

El Teatro Argentino de La Plata, provincia de Buenos Aires, es un complejo artístico-cultural,  que contiene una de las Salas Líricas más destacadas del mundo. Se encuentra emplazado en la manzana delimitada por las calles 9 y 10 y las avenidas 51 y 53, de la ciudad de La Plata, capital de la provincia de Buenos Aires.

Cuando el ingeniero francés PEDRO BENOIT, a pedido del doctor DARDO ROCHA, diseñó el trazado de La Plata (fundada el 19 de noviembre de 1882), entonces futura capital de la provincia de Buenos Aires, olvidó destinar un espacio para el desarrollo de actividades artísticas. Pocos años después, un grupo de vecinos compró el terreno comprendido entre las avenidas 51 y 53 y las calles 9 y 10 con la intención de construir allí un centro de arte.

Así, el 19 de noviembre de 1882  se constituyó la “Sociedad Anónima Teatro Argentino”, que después de adquirir las tierras en 1885, el 14 de julio de ese mismo año, le encomendó al arquitecto italiano LEOPOLDO ROCCHI el proyecto del edificio. Rocchi  ideó una estructura según los modelos de su país, dotando a la construcción de un estilo renacentista y diseñó una planta con forma de herradura. La sala lírica ocupaba cinco niveles con palcos y galerías, pudiendo albergar hasta 1.500 espectadores.

Las obras comenzaron en 1887 y el 19 de noviembre de 1890 se inauguró con la puesta en escena de una versión de “Otello”, la ópera de de Giuseppe Verdi. La soprano italiana ELVIRA COLONNESE, el tenor uruguayo JOSÉ OXILIA, el barítono PIETRO CESARI y la mezzo MARGARITA PREZIOSI encarnaron los papeles centrales de la ópera.

El Teatro fue así el más antiguo del país, ya que el Teatro Colón de Buenos Aires, fue inaugurado recién en 1908. Hasta 1910 el Teatro Argentino de La Plata, vivió una época de oro. El público pudo apreciar óperas, operetas, zarzuelas, ballets clásicos y danzas nativas, música sinfónica, coral y de cámara.

Desde sus inicios, el “Argentino”  fue patrimonio incuestionable de nuestra cultura, pues pasaron por él, los más famosos protagonistas del arte y la cultura del mundo y las expresiones  más destacadas  de la ópera, la música y la danza. Recordando que actuaron allí,  el compositor RICHARD STRAUSS, pianistas de la talla de ARTHUR RUBINSTEIN, FRIEDICH GULDA, CLAUDIO ARRAU O WITOLD MALCUZYNSKY, violinistas como YEHUDI MENUHIN y JASHA JEIFTZ, cellistas como PABLO CASALS, el ballet ruso del coronel DE BASIL, bailarinas como ANA PAVLOVA, ALICIA ALONSO, TAMA- RA TAUMANOVA, cantantes como MA RIAN ANDERSON y BENIAMINO GIGLI, orquestas de la talla de la Filarmónica de Viena o de la Cámara de Munich o Zurich y directores de la categoría de XAVIER SANTERO, DONATO TACHELLA y EDUARDO BOCCALARI, sin olvidar que ocupando su escenario dieron sus conferencias ALBERT EINSTEIN y VICENTE BLAZCO IBÁÑEZ, entre otros, podrá comprenderse  la exacta valoración que tuvo esta  Sala en la consideración del mundo de la cultura.

Pese a estos clamorosos sucesos que tuvieron una cálida recepción por parte de un numeroso y entusiasta público, la “Sociedad Anónima Teatro Argentino” debió enfrentar graves dificultades financieras, que desembocaron en el remate público del edificio, en 1910. Se inició entonces un litigio judicial que duró hasta 1937, cuando el gobierno provincial tomó posesión del Teatro para relanzarlo como tal. Ya bajo la órbita de la Dirección de Cultura de la provincia de Buenos Aires, en 1938 se crearon la Orquesta y el Coro estables y en 1946, el Cuerpo de Baile, dependencias que aún hoy  continúan con su labor formativa.

Pero parece que las desgracias no iban a terminar nunca, porque en 1977, un desperfecto eléctrico originó un voraz incendio que destruyó completamente la Sala Lírica y el escenario del Teatro, mientras que el  “foyer” y la zona perimetral, donde estaban las secciones técnicas quedaron salvados. Los casi 90 años de trayectoria cultural y artística, parecieron llegar a su fin a las 14,15 horas de aquel 18 de octubre de 1977, mientras ensayaba el ballet estable del Teatro. El fuego se inició en la zona del escenario y rápidamente se propagó hasta la sala lírica y otros importantes sectores del edificio, como salas de ensayo y talleres de producción técnica.

La gran combustibilidad de los elementos alcanzados por las llamas determinó que el fuego se extendiera con tal rapidez que resultó inútil todo esfuerzo destinado a dominar el siniestro y sólo quedaron de pie la estructura perimetral del edificio, el “foyer” y el hall de entrada.

El origen de aquel incendio fue siempre motivo de dudas para algunos y de certezas para otros. Mientras que la versión oficial, asegura que fue producto de un desafortunado accidente” (un cortocircuito que se habría producido en el tablero de luces),  muchos son los que aseguran que el incendio fue intencional. No existen pruebas documentadas que confirmen a ninguna de estas dos versiones, pero abundan los testimonios de distintos actores que vivieron aquella fatal jornada y que se aferran fuertemente la segunda versión. Están entre ellos, quienes aseguran que hubo más de un foco de fuego en el escenario, lo cual sería una evidente prueba de la intencionalidad. También se dice que la guardia de bomberos que trabajaba en el Teatro, aquel día habría estado ausente. Se conocen también testimonios de bomberos que participaron en el combate del fuego, que aseguran que en aquellas circunstancias, esperaban el arribo de cuatro dotaciones para combatir el incendio, pero que llegaron dos y estas dos que llegaron, habrían demorado mucho en hacerlo, teniendo en cuenta la poca distancia existente entre el cuartel de bomberos y el Teatro Argentino en aquellos años.. Concluiremos diciendo a este respecto, que en suma, los testimonios son en una inmensa mayoría, favorables a la hipótesis del incendio intencional, aunque no hay ninguna teoría acerca del fin que se buscó con ello..

“Fue un día lamentable para todos -evocó en cierta oportunidad el que fuera Director general del Teatro Argentino, JOSÉ MELLA-. “Yo estaba en el edificio y recuerdo muy bien cómo se originó. En el primer momento no podía creer lo que estaba ocurriendo. Hubo un cortocircuito, se prendió fuego una tela, después otra, y otra. Todo el escenario estaba en llamas, luego el fuego pasó a la platea y esto motivó que se cayera la cúpula central. Nosotros salimos por los pasillos de los camarines del segundo piso y llegamos hacia el otro lado del Teatro. Al salir, vimos un montón de gente llorando. Nadie podía creerlo”.

Algunos testigos de la conflagración recuerdan a los bailarines, que en ese momento estaban ensayando, arrojándose por las ventanas y los circuns­tanciales transeúntes que corrían a auxiliarlos mientras llegaban el cuerpo de bomberos y las ambulancias. Mientras unas dotaciones combatían el incendio, otras mojaban permanentemente la playa del Automóvil Club, conjurando un grave peligro: la posibilidad de que estallaran los tanques de combustible.

Reducidas a cenizas sus instalaciones, ni el fuego pudo apagar el entusiasmo que generaba su presencia. Fueron las salas del antiguo cine Rocha y del Anfiteatro Martín Fierro los ámbitos donde pudo proseguir el desarrollo de sus actividades y maestros de la danza tales como JULIO BOCCA, MAXIMILIANO GUERRA, IÑAKI URLEZAGA, ELEONORA CASSANO, RAQUEL ROSETA, SILVIA BAZILIS, CECILIA KERCHE, GUIDO DE BENEDETTI y RAÚL CANDAL; el violinista ALBERTO LYSY; los pianistas MARTHA NOGUERA, KARIN LECHNER, SERGIO TIEMPO, VLADIMIR BAKK o RALPH VOTAPECH y cuerpos artísticos de destacada trayectoria internacional, se presentaron en estos escenarios.

Pasaron  22 años y el Teatro Argentino resurgió de sus cenizas. Mediante la voluntad, el esfuerzo y el trabajo de funcionarios, profesionales y vecinos solidarios, pudo ser reconstruído conservando la calidad, funcionalidad y esplendor de sus instalaciones. Fue reinaugurado el 12 de octubre de 1999 y desde  allí sigue irradiando su luz en el mundo de la cultura y el arte.

2 Comentarios

  1. Daniel

    Hola recién leo la historia de ese teatro y todo lo del incendio.
    Te escribo porque tengo un ladrillo de los 2500 que pertenecían a ese teatro.
    Mi pregunta es si tiene algún valor,te dejo mi correo

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    1. Horacio (Publicaciones Autor)

      No conozco la respuesta a su pregunta, pero me parece que debe haber coleccionistas interesados en ese tipo de recuerdo. Pruebe de ofrecerlo primero en Internet o trate de tomar contacto con algún museo o algún organismo provincial ocupado en el pasado de la provincia de Buenos Aires o de la ciudad de La Plata.Lo siento, pero no puedo serle más útil.

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