EL PARQUE JAPONÉS (00/02/1911)

EL PARQUE JAPONÉS. Fue durante años, una de las mayores atracciones de Buenos Aires, visitado por los habitantes de todas las capas sociales de la ciudad, de todas las otras provincias y de extranjeros, que se asombraban ante los despliegues técnicos de sus entretenimientos y de la originalidad y misterios de sus numerosas ofertas para la diversión y la emoción. Fue inaugurado en febrero de 1911 y estaba instalado en los terrenos de la actual avenida del Libertador y Callao. El autor del proyecto, fue el ingeniero alemán ALFREDO ZUCKER, autor de otras importantes obras en la ciudad. Poco después de la inauguración, sufrió los efectos de un terrible incendio, pero fue rápidamente reconstruido. El Parque tenía dos lagos, uno grande y uno más pequeño, ubicados a distinto nivel y entre los dos, se levantaba una especie de monte Fujiyama, atravesado por túneles por los que corría un trencito. En el Lago Grande se podía navegar en canoas que llegaban hasta la Isla de las Geishas. Entre sus mayores atracciones se encontraba un “escalofriante “Tren fantasma” y numerosos juegos mecánicos como el “Looping in the Loop”, el “Whip” (látigo) y la “Montaña Rusa”, que tenía casi 100 metros de recorrido, preferidos por los audaces, los “Autos chocadores”, el “Carrousel”, el “Gusano”, etc. No faltaban tampoco atracciones menos excitantes, como el “Palacio de la risa”, la “Flor Azteca” que predecía el futuro y una Sala de Proyecciones donde se exhibían películas de terror. Durante años, el Parque se renovaba permanentemente, presentando novedades como lo fue el “Circo Romano” que actuó durante todo el año 1917, ofreciendo un soberbio espectáculo que incluía la actuación de renombrados artistas circenses y una importante colección de animales alvajes. Pero estaba escrito que su existencia acabaría mal. El 26 de diciembre de1930 un incendio destruyó “la Montaña Rusa”, uno de sus más emocionantes atracciones y así se inició el fin de la historia de este legendario Parque de diversiones porteño. El día que se produjo el incendio, los empleados se habían retirado porque era la hora del almuerzo, así que no hubo que lamentar víctimas fatales, pero como en esos días, se presentaba el Circo Berlín, asustados por el fuego, los animales enloquecieron y el pánico paralizó todo intento de apagar las llamas. El fuego destruyó casi por completo la “Montaña Rusa”, y fueron insuficientes los esfuerzos de los bomberos que acudieron al lugar para apagarlo. A partir de allí, el Parque entró en decadencia y fue cerrado en 1933. Poco tiempo se abrió un nuevo “Parque Japonés”, esta vez en la zona de Retiro y en este, además de los juegos y atracciones características de estos lugares, se ofrecían espectáculos artísticos y bailes populares.

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