EL INFORME SECRETO DE UN ESPÍA INGLÉS (22/09/1816)

En vísperas de la revolución de Mayo, y después de la firma de su tratado de alian­za con España, los británicos emplazaron en el río de la Plata una flotilla naval con el fin de proteger sus intereses económicos y políticos en la región. Los distintos jefes que se sucedieron en el mando de la escuadrilla no se limitaron a cumplir con sus funciones militares, puesto que, ante la falta de una representación diplomática oficial inglesa en Buenos Aires, se desempeñaron también como verdaderos «embajadores flotantes y ocultos “ de la Corona británica. Es por ello que su correspondencia confidencial con las autoridades del Almirantazgo, que se conserva —inédita casi en su totalidad— en los archivos de Londres, constituye una fuente de extraordinario valor para el estudio de nuestra Historía en su relación con la política inglesa.

Transcribimos los principales párrafos de uno de los Informes enviados el 22 de setiembre de 1816 al Almirantazgo por el comodoro WILLIAM BOWLES que, entre los años 1813 y 1814, y 1816 y 1819, ejerció el comando de .las fuerzas navales británicas en el Plata. Estos documentos fueron publicados en 1957 por RICARDO PICCIRLLI en su obra “San Martín y la política de los Pueblos”.

”»Será quizá sorprendente para Su Excelencia,  el hecho de que el Gobierno existente, del cual tenemos todas las razones para suponer que ha estado llevando a cabo negociaciones con la Corte de Rio de Janeiro (1), haya elegido este momento preciso para declarar su Independencia, no solamente de España, sino de toda otra potencia. Pero pienso que esto puede fácilmente explicarse por el hecho de que eso fue necesario para aplacar el entusiasmo revolucionario de aquellos que constituían un peligro, a quienes de ningún modo podía confiarse el verdadero secreto. Las ceremonias públicas fueron sin embargo postergadas hasta el 13 del corriente, cuando ya fue absolutamente necesario continuar con ellas para evitar sospechas; fue fácilmente perceptible advertir que los actores que tomaban parte en esta ceremonia,  sentían ciertamente muy poco interés por el papel que venían representando. Las reseñas, tan frondosas como exageradas, que contienen las Gacetas adjuntas sobre las ceremonias realizadas, darán a S. E. apenas una pálida Idea de cómo se , llevaron a cabo los actos.

Yo me esforcé en ser testigo ocular de los acontecimientos, y debo decir que jamás he visto menos entusiasmo, sentimiento popular y solemnidad, cuando la ocasión en realidad se prestaba para ello. El  juramento, que de acuerdo con los términos del Decreto debía ser tomado a toda persona de rango (2), fue hecho por el Director solamente, y la misma tarde me Informaron dos coroneles, separadamente, que ellos no habían jurado, y que ellos no concebían de ningún modo que pudieran estar ligados a nada por ningún juramento que terceras personas pudieran haber hecho en su nombre. Es muy singular, además, que ambos se hayan expresado de la misma manera al respecto: «C’est une comedie que nous avons joué» (no es sino una comedia lo que hemos hecho).»

(1).- Seguramente se refería a la moción presentada por MANUEL BELGRANO ante el Congreso de Tucumán, sugiriendo la instalación de un gobierno monárquico en en Río de la Plata.
(2).- Es evidente que este espía de su majestad, decía lo que le sería más grato a los oídos del rey, pues la jura de nuestra Independencia fue prestada en forma unánime  y  con gran entusiasmo por todos los participantes en el Congreso y no solamente por el Director Supremo, según testimonios muchos más ecuánimes que el de este personaje. Cómo iba a ser hubiera alguien que considerara una comedia el acto más trascendental en la vida  de la Patria naciente?. Es inconcebible pensar que quienes venían luchando desde hacía seis largos años para consolidar los hechos producidos el 25 de Mayo de 1810, cuando lograron su objetivo, se manifestaran como opositores. Actitud semejante sólo cabría esperarse de los residentes españoles y extranjeros (especialmente franceses e ingleses), que veían cómo se venían abajo sus apetencias y esperanzas de grandes negocios.

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