EL HOGAR OBRERO (30/07/1905)

La Cooperativa de Consumo, Edificación y Crédito Ltda. , conocida como el Hogar Obrero, fue una Cooperativa argentina que tuvo una gran importancia económica y social entre su fundación en 1905 y su quiebra en 1991, por una situación de insolvencia. Fundada el 30 de julio de 1905 por iniciativa del dirigente socialista Juan B. Justo, poseía la Matrícula Nº 1 del Registro Oficial de Cooperativas del país y el 8 de septiembre de 1910, se convirtió en la primera cooperativa “no europea” admitida en la “Alianza Cooperativa Internacional”. Era una empresa que debía servir para abaratar el costo de los productos de la “canasta familiar de alimentos” y para que sus miembros experimentaran en la gestión económica, fundamental para la educación de los socialistas. La cooperativa tuvo un gran desarrollo, sobre todo en la construcción de viviendas y cumplió eficazmente con su cometido, hasta que pasados 86 años, mal administrada, quebró frustrando las expectativas de sus muy numerosos accionistas que creyeron en los valores de sus dirigentes.

Entre 1989 y 1990 era la sexta empresa más importante del país en el sector servicios y la más grande entre las privadas, con un capital de 650 millones de dólares. Alcanzó a tener casi 2 millones de asociados, una red de supermercados (Supercoop) con 300 sucursales en todo el país y 13.500 empleados. Hasta ese entonces, a través de sus propios recursos y con sus propios equipos técnicos, había construido directamente alrededor de 5.000 viviendas familiares y otorgado más de 35.000 créditos hipotecarios a sus asociados destinados a la construcción, refacción o compra de unidades de vivienda. Por su invaluable aporte a la comunidad fue reconocida con una Mención Especial de los Premios Konex en 1988. En 1990, durante la presidencia de Carlos Menem, la Cooperativa se vio seriamente afectada por el llamado “Plan Bonex””, una serie de disposiciones del gobierno que llevó a la Cooperativa a perder más del 70% de su capital, lo que provocó una situación de insolvencia pocos meses después. Debido a ello, en marzo de 1991 El Hogar Obrero llamó a concurso de acreedores, para salvarse de la quiebra. En dicho concurso se estableció un plan de pago de sus deudas mediante títulos llamados “Tip-Hogar”, respaldados con los bienes de la propia cooperativa.

Desde entonces El Hogar Obrero continuó sobreviviendo, aunque con gravísimos problemas financieros, bajo supervisión judicial, llegando incluso a estar intervenido. Recién en 2005 el control fue retomado por sus autoridades, iniciando el proceso de normalización. Inmediatamente se retomó la labor cooperativa con la construcción de 150 viviendas en la localidad de Paso del Rey, la entrega de préstamos personales y la realización de actividades recreativas conjuntamente con el Centro Cultural Sánchez Viamonte. Sin embargo, esta actividad resultó ínfima, en relación con su lejano poderío.

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