EL GENERAL SAN MARTÍN  PONE AL EJÉRCITO DE LOS ANDES, BAJO LA PROTECCIÓN DE LA VÍRGEN DEL CARMEN (12/08/1818)

El 12 de agosto de 1818, el general José de San Martín elevó al guardián de la Basílica de San Francisco de la ciudad de Mendoza, la carta siguiente: “La decidida protección que ha prestado al Ejército de los Andes su Patrona y Generala Nuestra Madre y Señora del Carmen, es demasiado visible. Un cristiano reconocimiento me estimula a preservar a dicha Señora (que se venera en el convento que rige Vuestra Paternidad), el adjunto bastón como propiedad suya y como distintivo de mando supremo que tiene sobre dicho Ejército”.

Esta carta, que se conserva en aquel histórico Templo, escrita luego de la gloriosa campaña libertadora de Chile y de Perú, se halla en el camarín de la Virgen mencionada, y una copia en bajo relieve en bronce, está fijada a un costado del altar principal en el interior do la iglesia. Con motivo de las declaraciones que formuló en la ciudad de Trujillo el general JUAN DOMINGO PERÓN y que fueron publicadas el día 10 y el 11 de octubre de 1959, el padre BERNARDO L. RÍOS, guardián de la basílica de San Francisco y capellán de la Cofradía de la Virgen del Carmen, de Cuyo, entregó a la prensa una comunicación en la que desmiente tales declaraciones formuladas por el ex presidente de la República Argentina, quien había afirmado que durante su gobierno, dio a la Virgen del Carmen el rango de generala “con sueldo que percibe todavía su templo”.

El sacerdote expresó que “semejante declaración encerraba dos falsedades incalificables: primero, es un hecho histórico que el rango de generala le fue otorgado a la Virgen del Carmen por nuestro inmortal jefe del Ejército de los Andes, general José de San Martín, en el memorable acto de jurarse la bandera el día 5 de enero de 1817, en Mendoza; mal podía, pues, el señor Perón atribuirse tan insigne honor. En Cuanto a que “se le ha asignado un sueldo que todavía percibe su templo”, es una falsedad tan grande como la de haberle dado el rango de generala”, por cuanto tal cosa se le habría informado a las autoridades de este Convento cosa que no pasó porque a la Santísima Virgen del Carmen de Cuyo no se le confirió, no ya un sueldo, ni siquiera una subvención o subsidio.

Los gastos que demanda el mantenimiento de su santuario y los que demandan las festividades que anualmente se realizan en ocasión del aniversario de su coronación, agregó el sacerdote Ríos, se subvienen exclusivamente “con donaciones y aportes de sus devotos y fieles en general, todo lo cual consta, por lo demás, en los respectivos libros de actas llevados por la Sociedad Damas de la Virgen del Carmen de Cuyo, cuya Comisión Directiva está integrada por veinticuatro señoras electas bienalmente y de la que —como guardián— soy capellán”.

En la misma oportunidad, el padre Ríos exhibió a un grupo de periodistas que lo entrevistaron por tal motivo, toda la documentación y objetos del siglo pasado que avalaron sus afirmaciones en el sentido de que esa sagrada imagen de la Virgen del Carmen, de Cuyo, fue consagrada generala del Ejército de los Andes por el general José de San Martín, de quien se conserva en el templo el bastón de mando construido con una fina varilla de madera de contera metálica y puño formado por una amatista tallada, que el prócer entregó al convento con la carta que se reproduce más arriba.

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