EL DIQUE INGENIERO BALLESTER (17/03/1916)

Durante el desempeño como Ministro de Obras Públicas, del doctor EZEQUIEL RAMOS MEJÍA (o MEXÍA como acostumbraba firmar), se llevaron a cabo importantes obras para facilitar el riego del Alto Valle del Río Negro, proyectadas a partir de la Ley de Fomento de Territorios Nacionales de 1906, de la que el mismo ministro fue el autor.

Al amparo de dicha Ley, como primera medida, fue creada en General Roca, una primera Cooperativa, que tomó a su cargo la construcción de canales de riego con la obligación de realizar un aporte por cada hectárea que se beneficie con los mismos

A fines de 1907. Ramos Mejía visitó el Alto Valle del río Negro y. convencido del valor de la región  para el futuro, regresó a Buenos Aires dispuesto a  emprender las obras necesarias para su desarrollo, que estimaba debían comenzar con la construcción de un dique sobre el río Neuquén, para regular sus crecidas, logrando que así se facilitara el riego de esas tierras, y se evitara el fracaso de los planes de colonización previstos para esas zonas.

Sus ideas recibieron el apoyo del Presidente FIGUEROA ALCORTA y el titular de Obras Públicas, se puso en contacto con el doctor ROQUE SÁENZ PEÑA, que en esos momentos se desempeñaba como embajador argentino en Italia, y le encomendó la búsqueda e inmediata contratación de un ingeniero hidráulico, que fuera un profesional de sólido prestigio y que estuviera dispuesto a viajar de inmediato a la Argentina para hacerse cargo de un importante proyecto. La búsqueda terminó con la contratación del ingeniero DECIO SEVERINI, quien, llegado a Buenos Aires, fue puesto de inmediato en contacto con un grupo de colaboradores expresamente seleccionados, para que en el término de treinta días expusieran los contenidos de un proyecto que permitiera la derivación para riego de las aguas del río Neuquén.

En el plazo acordado, el ingeniero SEVERINI presentó un proyecto que incluía la construcción de un dique regulador en el río Neuquén y de canales de riego que derivaran sus aguas hacia  la “Cuenca Vidal” (llamada después “Lago Pellegrini”), proyecto que era totalmente distinto al que había presentado la Dirección de Irrigación. Fue necesario que el ministro Ramos Mejía y un numeroso grupo de técnicos viajaran  al lugar para reunirse con el ingeniero SEVERINI y discutir ambos proyectos. Instalados en el lugar de la futura obra, los dos proyectos fueron cotejados, analizados sus planos y discutidos los detalles de ambos. Finalmente fue aprobado el proyecto del ingeniero SEVERINI, quien de inmediato fue nombrado Director de Irrigación.

El 17 de marzo de 1910, el Presidente FIGUEROA ALCORTA, acompañado por su tenaz ministro RAMOS MEJÍA,  presidió el acto de colocación de la piedra basal de la obra y esta se inició en 1912.

Los canales de riego fueron realizadas mediante un contrato con la empresa del Ferrocarril Sud que establecía que 1°) Dicha empresa debía construir la obra de acuerdo con el proyecto elaborado por las oficinas técnicas gubernamentales; 2º) El Estado controlaría el costo de la obra,  sin márgenes  de utilidad para la empresa ferroviaria; 3º) Las liquidaciones se pagarían con bonos de riesgo al 5% de interés y 1% de amortización.

Toda la obra fue finalizada en 1916.  El dique, que regula las crecidas del río Neuquén, beneficiando a los productores de la zona, está  ubicado en el límite entre las provincias de Río Negro y Neuquén,  uniendo las ciudades de  “Barda del Medio” con “Vista Alegre”, respectivamente. Distante a 30 km de la ciudad de Cipolletti, en jurisdicción de la localidad de “Contralmirante Cordero” en el Alto Valle de la provincia de Río Negro,  es cabecera del sistema de riego del Alto Valle de Neuquén y posee un canal principal de 130 Km. de largo que nace en su costado y que se complementa con una vasta red de canales secundarios y terciarios. La superficie beneficiada por este sistema supera las 60.000 hectáreas.

El “Dique ingeniero Ballester” es hoy el punto de partida para regar por venas de canales y acequias,  miles de hectáreas de tierras rionegrinas a través de esta colosal obra que tiene  17 compuertas que atraviesan el río de margen a margen, de 20 metros de ancho, separadas por 16 pilares de hormigón armado y dos estribos a cada extremo. Los pilares son de tres metros de ancho, de modo que el largo total del dique es de 420 metros sin contar las rampas. Cada compuerta pesa, alrededor de 33 toneladas y están contrapesadas, de modo que la mano de un hombre puede moverlas a voluntad. Sin embargo, las compuertas, que son metálicas, responden a un sistema eléctrico, a cuyo efecto fue instalada una turbina en 1916. Los pilares de hormigón se hallan revestidos con chapas de fundición.

El “Dique ingeniero Ballester” y su red de canales para riego,  es una de las obras más monumentales de principio del siglo XX. Una de las iniciativas más importantes que se puso en marcha en el país, por el sistema integral de riego que instaló, transformando una región desértica y medanosa, en una tierra productora de frutos, cuya exportación, trae jugosos dividendos al país y llena de orgullo a los argentinos, por su internacionalmente reconocida calidad, sin olvidar el evidente impacto social, económico, geográfico, histórico y finalmente turístico, que produjo en la región.

1 Comentario

  1. Anónimo

    Muy buena publicación. Gracias

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