EL DESCUBRIMIENTO DE AMÉRICA (12/10/1492)

«La certeza que llevó a CRISTÓBAL COLÓN a buscar el oriente por el occidente tuvo la magnitud de lo absoluto, puesto que con la aceptación de la esfericidad de la tierra y la probabilidad de la existencia de ignotas regiones más allá del Atlántico,  con el viaje que finalizaría Juan Sebastián Elcano,  se equilibraron las masas continentales conocidas de Europa, Asia y África».

«La llegada a las tierras de América, fue un hecho fortuito pero largamente anhelado ya que los descubrimientos geográficos habidos hasta entonces, se habían originado como resultado de la situación económica cultural que vivía Europa a comienzos de la Edad Media ya que éstos, fueron los que motivaron la búsqueda de nuevas rutas para llegar a las Indias. Y fue en esa época de transformaciones y búsquedas, cuando aparece la figura de este marino genovés llamado CRISTÓBAL COLÓN, quien llevaba años proponiendo su plan de nuevas rutas a las Indias Occidentales en distintas cortes y señoríos».

En uno de esos intentos, se dirigió a Castilla, donde los Reyes Católicos lo reciben el 20 de enero de 1488 y someten su proyecto a una Junta de sabios quienes lo rechazan en dos oportunidades por descabellado e impracticable. Pero su famosa tozudez pudo más que la desesperanza y en 1491 resuelve abandonar España para dirigirse a la corte francesa llevando su proyecto. En el trayecto a Huelva, donde había decidido dejar a su hijo Diego en casa de unos parientes, aparece providencialmente el monasterio de Santa María de la Rábida, proclamado después, a raíz del papel que le cupo en la gran aventura colombina, “Cuna de América»·.

La hospitalidad franciscana  no sólo proporcionó hospedaje para ambos, sino también aliento al visionario marino en la persona de fray JUAN PÉREZ. ´Éste, por haber sido confesor de la reina Isabel , logra otra entrevista y esta vez los monarcas deciden apadrinar la empresa que les propone Colón  una vez finalizada la conquista de Granada.

Isabel I y Fernando V no vacilaron en cumplir su palabra y cuando el 2 de enero de 1492 Bohabdil el Chico, rinde su espada a la Cruz de Cristo, llaman a COLÓN y en la Villa de Santa Fe de la Vega, en Granada, el 17 de abril de 1492 firman con él las Capitulaciones (Contrato acordado entre las partes).

De las «cosas suplicadas» por Colón y que «sus Altezas» le daban y otorgaban.. .en todas aquellas islas y tierras firmes que por su mano e industria se descubrirán o ganarán en las dichas mares Océanas para durante su vida, y después de él muerto a sus herederos y sucesores de uno en otro perpetuamente, con todas aquellas preheminencias y prerrogativas pertenecientes al tal oficio, y según que don Alonso Enriques, vuestro almirante mayor de Castilla, y los otros predecesores en el dicho oficio, lo tenían en sus distritos …Otro sí, que Vuestras Altezas hacen al dicho Don Cristóbal su virrey y gobernador general en todas las dichas islas y tierras firmes e islas, que como dicho es, él descubriere o ganare en las dichas mares» (“Anuario de Estudios Americanos”. Antonio Muro Orejón, Sevilla, España 1951)…

Los preparativos no fueron fáciles. Cuando la pequeña flota, constituida por la nao “Santa María y las carabelas “La Pinta” y “La Niña”, estuvo lista en el puerto de “Palos de Moguer”, el ahora “Almirante de la Mar Océanica” ordenó levar anclas el 3 de agosto de 1492.

COLÓN iba al mando de la “Santa María, una nao de 24 metros de eslora, con una tripulación de 40 hombres; MARTÍN ALONSO PINZÓN al mando de La Pinta, una carabela de 15 metros de eslora llevando como contramaestre a su hermano FRANCISCO MARTÍN PINZÓN y una tripulación de 25 hombres y VICENTE YÁNEZ PINZÓN  como capitán de “La Niña”, una carabela también de 15 metros, tripulada por 25 hombres. A poco de iniciado el viaje, debieron recalar en las islas Canarias, para reparar sus naves y partieron finalmente hacia lo desconocido el 6 de septiembre de 1492.

Mil peripecias los aguardaban. Un motín a bordo, las deserciones que tuvo que desbaratar su segundo MARTÍN ALONSO PINZÓN, hambre, falta de vientos y un miedo cerval por lo desconocido, hicieron de este viaje un infierno, pero la inquebrantable decisión de COLÓN lo ayudó a superarlas. Finalmente, luego de 57 días angustiantes, durante los primeros días de octubre avistaron gran cantidad de pájaros y Colón, guiándose por ellos, cambió el rumbo pensando que desde donde venían, debía haber tierra. En la noche del 3 de octubre de ese mismo año, hallándose sus naves a doscientas leguas al occidente de la isla de Ferro, Colón observó por primera vez la desviación de la brújula que los orientaba (fenómeno magnético que en ese entonces se desconocía).

El 11 de octubre recogieron en el mar, un palo labrado, unas ramas con frutas y otros vestigios que reforzaron la certeza de estar llegando por fin a destino. Finalmente, después de un viaje de poco más de dos meses, habían logrado atravesar el Mar Océano (como se lo llamaba en ese entonces al Océano Atlántico). La noche del mismo 11 de octubre, Colón alcanzó a divisar una luz que brillaba en la oscuridad y casi en el mismo instante, un cañonazo disparado desde “La Pinta”, anunciaba que RODRIGO DE TRIANA, vigía de dicha nave, había avistado tierra. Al salir el sol se reveló ante los asombrados ojos de los expedicionarios, el imponente espectáculo de una frondosa selva bordeando las costas donde grupos de indígenas los miraban con el mismo asombro de ellos.

El viernes 12 de octubre de 1492  Colón desembarcó en  una de las islas del actual Archipiélago de las Antillas, que los aborígenes llamaban «Guanahani» y la bautizó San Salvador (algunos autores  opìnan que el desembarco se produjo en el Cayo  Samana, que según recientes y enjundiosos estudios, está ubicada a cien kilómetros más al sur de la isla de San Salvador (ver Viajes y desventuras de Cristóbal Colón).

«Con este hallazgo CRISTÓBAL COLÓN, que el 20 de mayo de 1506 moriría sin saber que había descubierto un nuevo continente, transportó una maternidad traducida en un extenso dominio virreinal que duraría poco más de tres siglos. En ella serían trasplantados, en un área que medía veinte veces la de España: etnia, lengua, religión, sistemas, instituciones, es decir toda una cultura sólidamente conformada. A su vez el Almirante conoció y llevó a España un patrimonio totalmente distinto, representado en el momento de su llegada por las culturas Taina y Caribe. Sin duda con Cristóbal Colón se materializó el encuentro de dos geografías, de dos tiempos, de dos culturas y a partir de entonces, los secretos del mundo de Indias comenzarían a develarse» (Osvaldo Adolfo Facciolo,  Sociedad Argentina de Historiadores).

Pero fue CRISTÓBAL COLÓN junto con MARTÍN ALONSO PINZÓN el verdadero descubridor de América?. El descubrimiento de un mapa que dando crédito a los viajes de un marino chino, demostraría que en  1418,  ZHENG HE, cuyos barcos  navegaron por el Pacífico y el Índico entre 1405 y 1443 utilizando técnicas de navegación y barcos que eran muy adelantados para su época, pisó tierra de América en 1421. Hay también versiones que navegantes fenicios, cartagineses, romanos, griegos, egipcios, hebreros, árabes y vikingos estuvieron aquí mucho ante que COLÓN y son tantas estas versiones y teorías (algunas de ellas verdaderamente descabelladas), que dejaremos en suspenso este tema, que no es central para nuestra página, para agregar a continuación lo dicho por ALEJANDRO GRIMSON, Doctor en Antropología e Investigador del CONICET acerca del mismo.

“El que los chinos hayan llegado a América medio siglo antes que Colón revela el carácter eurocéntrico de nuestros relatos históricos. Nos cuentan y contamos la historia mundial desde el punto de vista del Viejo Continente. El posible mapa de ZHENG HE agrega un capítulo fascinante a los viajes transoceánicos anteriores a los europeos. El término «descubrimiento» (que aún se aplica a la llegada de Colón a América) pretende ser universal. Aquello que se ha descubierto, ¿era desconocido para quién? América no podía ser descubierta: estaba habitada. Pero además, en términos de viajes y navegación los chinos la habían hallado mucho antes».

«Desde la perspectiva europea, la pregunta es por qué, si tuvieron conocimiento de este continente, no lo ocuparon. Una decisión geopolítica china hizo que ese nuevo conocimiento no se convirtiera en conquista. Del mismo modo, la conquista europea de América y sus características peculiares no eran un destino escrito, sino que fue el resultado de un conjunto de decisiones económicas y políticas. El libro “1421: El año en que China descubrió América” de Gavin Menzies”,  debería ayudarnos a pensar la historia humana y el planeta Tierra desde puntos de vista que nunca habíamos podido imaginar. Comprender esas nuevas perspectivas puede ser clave para construir nuestro propio punto de vista”

Para redactar esta información se ha utilizado material contenido en la nota «Según un mapa, los chinos llegaron a América mucho antes que Colón», un trabajo de Joseph Kahn, traducido por Claudia Martínez y publicado en el Diario Clarín de Buenos Aires el 18 de enero de 2006 con la firma de Joseph Kahn, texto que recomendamos leer en su totalidad.

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