EL ARMENONVILLE (1911)

El “Armenonville” fue pensado para ser un restorán de categoría, pero pronto se convirtió en uno de los cabarets más lujosos de Buenos Aires de aquellos años del primer Centenario de la Revolución de Mayo. Allí, el tango se vistió de gala, abandona su origen  orillero y “la alta sociedad” lo adopta, liberándose de la pena de tener que concurrir a sórdidos y peligrosos  “piringuindines”,  para deleitarse con su música o lucirse con sus cortes y quebradas.

Funcionó entre 1911 y 1925 y estaba ubicado sobre avenida Alvear (hoy avendida del Lbertador General San Martín), esquina Tagle, en el barrio de la Recoleta, aproximadamente donde hoy se encuentra la sede central de “Automóvil Club Argentino”, según figuraba en su tarjeta de presentación, nonde también estaba escrito  “Unión Telefónica 533 – Palermo”.

Sus dueños se llamaban CARLOS BONIFACIO LANZAVECCHIA y MANUEL LOREIRO;  se inauguró en la temporada de verano de 1911/1912 y funcionó hasta 1925. Fue un lugar que privilegió  servicios de categoría, no muy comunes en aquella ´poca: “Confitería y cocina de primer orden”; “Entrada para autos y carruajes”; “Hermosa terraza y jardín”; “Cada día dinner y súper concert” y “El lugar preferido de los sportmans” eran algunos de los textos que empleaban en su publicidad.

Fue construido tomando como modelo al Pabellón de Armenonville (que aún sigue existiendo en el”Bois de Boulogne” de París) y su edificio principal era un gran chalet de estilo inglés rodeado de jardines con muchas plantas y una hermosa arboledao. Tenía una gran terraza con mesas y sillas donde iban a cenar muchas de las aristocráticas familias porteñas de entonces: MARCELO T. DE ALVEAR y su esposa REGINA PACINI, JORGE NEWBERY, MACOCO ÁLZAGA UNZUÉ , estancieros y mucha gente vinculada al turf, a los deportes, a la banca y a la política.

En la planta baja estaba el salón de baile, donde se destacaban una gran araña con caireles de cristal y los grandes espejos que se alternaban con el empapelado de las paredes. Hacia los laterales, y separados por rojos cortinados de terciopelo, estaban los “reservados”. La reina del lugar era la comida clásica de la cocina francesa, que se solía acompañar con buenos vinos y champán llegados desde Europa.

Como no podía ser de otra manera, la música también tenía su espacio en aquel lujoso recinto, perfumado por el aroma de las flores que inundaban el jardín y el de las orquídeas que se producían en el invernadero del lugar. Numerosos músicos famosos de la década del 10 tocaron tango en el Armenonville. El primero de ellos, contratado para amenizar el baile de inauguración en 1911, fue VICENTE GRECO.

En sus comienzos, JOSÉ y BIENVENIDA ORZALI (él con el violín; ella, en el piano) amenizaban las elegantes cenas haciendo su aporte musical. Luego, con el tiempo, se sumarían las orquestas de VICENTE GRECO Y ROBERTO FIRPO (allí estrenó en 1913, “Alma de bohemio”,  su tango más famoso), EDUADO AROLAS y AGUSTÍN BARDI. Años más adelante, el cabaret adquiere mayor prestigio por ser donde, el 1º de enero de 1914,  CARLOS GARDEL realizó su primera gran actuación en dúo con JOSÉ RAZZANO durante la fiesta de año nuevo que se realizó allí. Se cuenta que el 29 de diciembre de 1913, fueron llevados por FRANCISCO TAUREL (un estanciero fanático de la música criolla) para que hicieran una prueba y esa misma noche el dúo fue contratado. Como la paga era muy jugosa (70 pesos por noche), dicen que cuando Gardel supo eso, le dijo a sus amigos: “por esa plata hasta soy capaz de atender el guardarropas y lavar los platos”.

Claro que aquella vida de aire disipado que proponía el cabaret también generaba polémicas y hasta algún duro debate en el Concejo Deliberante, donde hasta se propuso su cierre. Pero la fama del “Armenonville” ya tenía mucha historia y sus detractores comenzaron a callar sus voces. Otro hecho también iba a vincular a GARDEL con el “Armenonville”. El 10 de diciembre de 1915, el cantor y unos amigos iban hacia el local después de haber estado en el cercano Palais de Glacé. Festejaban el cumpleaños 25 del “Morocho”. Y en una discusión con un grupo de “chicos bien” GARDEL recibió un balazo disparado por un tal ROBERTO GUEVARA, un joven arquitecto de Mendoza. Lo atendieron en el Hospital Ramos Mejía, aunque aquella bala quedó para siempre en el cuerpo del cantor. Hay una versión que atribuye el balazo a cuestiones de amoríos que GARDEL tenía con una tal “MADAME JEANNE”, pareja del dueño del Chantecler, otro famoso cabaret del Centro de Buenos Aires.

El “Armenonville” fue demolido en 1925 y poco después, en Salguero y Figueroa Alcorta, se levantará un local que aspiraba a ser su sucesor: Les Ambassadeurs”, se llamaba y poco le duró la vida.

 

2 Comentarios

  1. Eduardo Alberto Arena

    Buenos días. Podrán tener algo de la Vida Activa de la : Les Ambassadeurs.
    Me interesa su historia, su actividad.
    Soy hijo de quien estuvo a su cargo y no cuento con su historia. José María Arena.
    Apenas tengo los recuerdos de algunas fiestas de Carnaval o algo familiar en sus jardines.
    He nacido en 1950 así que compartí poco de su actividad.
    Se que fue muy importante en su momento en los Grandes Bailes de Carnaval, sus presentaciones de las Grandes orquestas de Tango en vivo ( Troilo gran presencia ). y También en la historia del país con Grandes banquetes de Gobierno en la época de Peron y Evita.
    Saludos cordiales, Eduardo Arena – DNI:8.447.163 Celular 011-15-5647-4964

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    1. Horacio (Publicaciones Autor)

      Señor Arena: Comparto con Usted su recuerdo por Les Ambassadeurs. Tengo bastantes más años y por eso tuve la suerte de poder vivir personalmente las emociones que allí se vivían. Disfruté con sus espectáculos, cené muchas veces allí y hasta en un par de carnavales, sus salones me vieron jugando con el lanzaperfume. Lamentablemente lo poco que tenía de material impreso acerca de ese hermoso lugar se me perdió y no puedo ayudarlo para que Usted pueda revivir los recuerdos de su Padre, pero trataré de encontrar algo y se lo enviaré. Si puede haga un intento en la Municipalidad de Buenos Aires o en el Museo de la Ciudad. Puede ser que ellos guarden algo. Suerte.

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