EL “PATO” CAUTIVA A LOS INGLESES INVASORES (1806)

EL “PATO” CAUTIVA A LOS INGLESES INVASORES. Lograda la reconquista de Buenos Aires, luego de la primera de las invasiones inglesas, algunos jefes y oficiales de las tropas invasoras, fueron confinados en Luján y durante “el placentero cautiverio” con el que fueron favorecidos, quienes seguramente habían merecido otra suerte, tuvieron oportunidad de presenciar un partido de “Pato”, organizado por quienes debían custodiarlos, integrantes del Regimiento de Húsares Beresford y sus hombres, picados por la curiosidad se acercaron a la cancha y allí vieron formados en dos bandos, a quienes poco antes los habían enfrentado con las armas y entre ellos, uno que llevando un pato vivo en alto, hacía caracolear su cabalgadura. De pronto, este jinete, que era el capitán Vicente Villafane, montado en un espléndido caballo —dice Ricardo Hogg— cruzó al galope en medio de ellos y al llegar al final de las filas, hizo “rayar su pingo” y tiró ei pato por encima del hombro. El violento espectáculo que siguió, colmó de asombro a los oficiales ingleses, uno de los cuales, queriendo sumarse a la fiesta, el teniente coronel Pack, donó como premio un par de espuelas de plata para el ganador. A pesar de la adversa suerte de las armas, los extranjeros eran cautivados por el hechizo de la pampa y de sus gauchos.

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