Duro de boca

Algunos caballos de silla o de tiro, unas veces por ser éste un defecto natural del animal y otras por deficiencias en la doma, suelen ser “duros de boca”, es decir, indóciles al llamado de las riendas. El animal muerde la barra del freno con lo que anula su acción  y se dispara, sin obedecer al jinete, que tratando de frenarlo, tira de las riendas vigorosa e infructuosamente.  Por similitud con esta característica de algunos caballos, se le llama también “duro de boca” al individuo que se deja arrebatar por la ira y es propenso al insulto, al denuesto o dicho más popularmente “a llenarse la boca de ajos y cebollas”, resultando ser difícil de contener o de sujetar, como acontece con el animal resabiado.

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