DIARIO DEL PRIMER VIAJE DE CRISTÓBAL COLÓN (1492)

La versión que se conoce del Diario escrito por CRISTÓBAL COLÓN del «Primer viaje a las Indias», es una transcripción hecha por fray BARTOLOMÉ DE LAS CASAS (1484/1566), algunos de cuyos fragmentos reproducimos a continuación: (ver Viajes y desventuras de Cristóbal Colón)..

Domingo 9 de setiembre
Anduvo aquel día 19 leguas, y acordó contar menos de las que andaba, porque si el viaje fuese luengo no se espantase ni desmayase la gente…

Lunes 10 de setiembre
En aquel día con su noche anduvo 60 leguas, a 10 millas por hora, que son 2 leguas y media; pero no contaba sino 48 leguas porque no se asombrase la gente si el viage fue largo.

Jueves 13 de setiembre
Aquel día con su noche, yendo a su vía, que era el oueste, anduvieron 33 leguas, y contaba 3 ó 4 menos. Las corrientes le eran contrarias.

Jueves 11 de octubre
Navegó al ouesudueste; tuvieron mucha mar, más que en todo el viaje habían tenido. Vieron pardelas (1)  y un junco verde junto a la nao. Vieron los de la carabela “Pinta”  una caña y un palo, y tomaron otro palillo, labrado, a lo que parecía con hierro, y un pedazo de caña y otra yerba que nace en tierra y una tablilla. Los de la carabela “Niña” también vieron otras señales de tierra y un palillo cargado descaramojos (2). Con estas señales respiraron y alegráronse todos. Anduvieron en este día, hasta puesto el sol, 27 leguas.

Después del sol puesto, navegó a su primer camino, al oueste,. y porque la carabela “Pinta” era más velera e iba delante del Almirante, halló tierra y hizo las señas quel Almirante habia mandado. Esta tierra vido primero un marinero que se decía RODRIGO DE TRIANA; puesto que el Almirante, a las diez de la noche, estando en el castillo de popa, vido lumbre; aunque fue cosa tan cerrada que no quiso afirmar que fuese tierra; pero llamó a PEDRO GUTIÉRREZ, repostero destrados del Rey, e díjole que parecía lumbre, que mirase él, y así lo hizo y vídola; díjolo también a RODRIGO SÁNCHEZ DE SEGOVIA, quel Rey y la Reina enviaban en el Armada por veedor, el cual no vido nada porque no estaban en lugar do la pudiese ver.

Después quel Almirante lo dijo, se vido una vez o dos, y era como una candelilla de cera que se alzaba y levantaba, lo cual a pocos pareciera ser indicio de tierra. Pero el Almirante tuvo por cierto estar junto a la tierra. Por lo cual, cuando dijeron la “Salve”, que la acostumbran decir e cantar a su manera todos los marineros, y se hallan todos, rogó y amonestólos el Almirante que hiciesen buena guardia al castillo de proa, y mirasen bien por la tierra, y que al que le dijese primero que via tierra le daría luego un jubón de seda, sin las otras mercedes que los Reyes habían prometido, que eran 10.000 maravedís de juro a quien primero la viese.

Viernes 12 de octubre
A las dos horas después de media noche pareció la tierra, de la cual estarían 2 leguas. Ameñaron todas las velas y pusiéronse a la corda, temporizando hasta el día viernes que llegaron a  una isleta de los Lucayos, que se llamaba en lengua da indios Guanahaní. Luego vieron gente desnuda y el Almirante salió a tierra en la barca armada y Martín Alonso Pinzón y Vicente Yáñez, su hermano, que era capitán de la «Niña» (“Diario del primer viaje de Colón”. Colección de los viajes y descubrimientos que hicieron por mar los españoles desde fines del siglo XV. Fernández de Navarrete, Sevilla, España, 1951).

(1). Las pardelas son aves de tamaño medio y provistas de largas alas.
(2). El escaramujo o rosa canina es el fruto de un arbustos perteneciente al grupo de los rosales silvestres

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.