COMERCIO DE IMPORTACIÓN (1824)

AI designar a WOODBINE PARISH cónsul británico en Buenos Aires, el primer ministro inglés George CANNING le ordenó enviar desde esta ciudad,  un informe completo sobre la situación económica del Río de la Plata. Cumpliendo con esa directiva, el 30 de julio de 1824, PARISH  elevó una  extensa Memoria que fue preparada y redactada por una Comisión de comerciantes británicos radicados en Buenos Aires. Transcribimos algunos de los principales párrafos de ese documento, por medio del cual, tendremos una idea bastante aproximada acerca de lo que era el de importación rioplatense en aquella época:.

«El monto de las importaciones fue aquí muy fluctuante, desde la apertura del comercio hasta fines de 1816. En este año y en el siguiente, las importaciones fueron menos considerables que en los primeros años de la Independencia. Esto se debió principalmente a dos causas: primero, las excesivas importaciones realizadas en los años precedentes, que habían excedido las necesidades del país; y segundo, la interrupción de las comunicaciones con muchas de las más ricas provincias de la antigua Unión. Considerando las estadísticas presentadas al Parlamento (británico), se deduce que las exportaciones de productos y manufacturas de Gran Bretaña a Buenos Aires fueron”:

en 1817       £ 311.657
en 1818       £ 548.689
en 1819       £ 730.808

En 1820 las importaciones declinaron, en parte por haber sido excesivas el año pre­cedente, pero principalmente porque el comercio de Buenos Aires quedó reducido ese año a una limitada extensión de territorio, dentro del cual ha quedado confinado desde entonces… Desde 1820 se han interrumpido totalmente las comunicaciones con el Alto Perú; la Provincia del Paraguay se ha opuesto tenazmente a todo intercambio con Buenos Aires; Entre Ríos y la Banda Oriental se han abastecido en parte a través de Montevideo,y las disensiones internas que han conmovido continuamente a las provincias de Salta, Tucumán, Santiago del Estero y han hecho que nuestro comercio con esas regiones se desarrollara precariamente

La totalidad de las importaciones de 1822, estimadas por los valores que le fueron asignados por la Aduana, y que pueden representar un 20 % menos que su valor de venta en el mercado, sumaban un monto de $ 11.267.622, de los cuales fueron importados de:

Gran Bretaña          $ 5.730.952
Estados Unidos      $ 1.368.277
Brasil                      $  1.418.768
Cibraltar y España $    848.363
Francia                   $    820.109
Europa                   $     552.187
Habana (Cuba)      $     248.025
China                     $     165.267
Chile y Perú          $     115.674
Lo que hace un total de $  11.267.622

Los principales artículos de importación de Gran Bretaña fueron las telas lisas y estampadas, por un valor de dos millones de dólares y son aquí de una necesidad esencial. La población del país depende enteramente de las manufacturas británicas en general, y debemos, por lo tanto, calcular que nuestro comercio mantendrá su presente supremacía sobre los de todos los demás. Inglaterra es el gran mercado para los productos de Buenos Aires y puesto que las importaciones británicas consisten en su totalidad en artículos esenciales que son consumidos en todo el país y por todas las clases, nuestro comercio no experimentará probablemente las fluc­tuaciones que sufren los artículos de lujo o los que pueden ser producidos en el país”.

Estados Unidos y la harina.
“En este último caso se encuentran los Estados Unidos. Hace algunos años su comercio en el Río de la Plata era muy limitado, y sólo ha crecido en importancia desde que este pais,  pasó a depender de Norte América para su abastecimiento de harina. Antes de 1820, apenas si se importaba un barril de harina, pero desde que la agricultura de este país ha sufrido una gran decadencia, en 1822 fueron introducidos 47.690 barriles y en el presente año se han importado ya 65.000 barriles. El único artículo importante introducido por los americanos, son las telas ordinarias de algodón, de las cuales, en 1822 fueron importadas  unas 800.000 yardas”.

El  comercio con Brasil
“Es  también  nuy perjudicial para las Provincias del Río de la Plata. Las importaciones de azúcar, rhum,  etc., son pagadas casi en su totalidad con metálico. Brasil ha acrecentado mucho su comercio desde que Paraguay cerró sus puertos, lo que le ha permitido abastecer de yerba mate y t{e paraguayo casi con exclusividad a Buenos Aires.  Este artículo es aquí es de gran consumo y se lo cultiva intensamente en las cercanas costas del Brasil. No es de tan buena calidad, pero está mejorando rápidamente y se lo consume ahora generalmente en estas provincias. El comercio de importación de azúcar, rhum, etc., se encuentra en la actualidad en manos de Brasil, pero debe, naturalmente, ser controlado por La Habana. Esta última consume la casi totalidad de las carnes saladas que se producen aquí. Los norteamericanos aceptan esta carne a trueque de la harina que introducen y la transportan en sus propios barcos a La Habana para venderla allí”.

El comercio con Gibraltar, España y Sicilia
“Es muy próspero y mutuamente ventajoso para ambas partes. Tiene una considerable importancia para Inglaterra, porque se realiza principalmente a través de Gibraltar y en gran medida por medio de agentes ingleses. Las importaciones de Gibraltar y España en 1823 consistieron en 7.576 pipas de vino, 621 de coñac y al 30 de junio de este año, se importaron 7.979 pipas de vino, 1.327 de coñac y otros artículos”.

El comercio con Francia .
“Francia ha extendido también considerablemente su comercio con este país durante los dos últimos años. Pero sus exportaciones no son de necesidad esencial para este país. Los principales artículos son piezas de seda y telas de hilo finas. Se ha intentado introducir manufacturas de algodón, pero éstas no pudieron entrar en competencia con las de Gran Bretaña y su importación ha sido interrumpida. Las manufacturas británicas probablemente,  pueden llegar a ser interferidas por las de Alemania. En el último año la “Rhine Manufacturing Company”,  ha establecido aquí un agente y sus manufacturas de todo tipo han sido vendidas a precios más bajos que las que de igual calidad,  podían haber sido importadas desde  Gran Bretaña. Si sus precios arrojaron alguna ganancia, lo que parece imposible, debemos enfrentar con preocupación el aumento de este comercio, de lo contrario continuará restringido a las telas de lino…»

El comercio con China
«El comercio con China es totalmente nuevo y probablemente llegará a tener aquí no poca importancia. Ha sido ya importado un cargamento en un buque norteamericano y se lo vendió este año por 200.000 pesos. Se han despachado otros dos barcos norteamericanos para Cantón y una compañía de comerciantes de Buenos Aires ha establecido en ese puerto un agente, lo que hará que este comercio se torne regular y extenso. Los cargamentos son adquiridos en China pagando con metálico o letras giradas sobre Londres”.

El comercio con Chile
“Es poco considerable y consiste principalmente en embarques de mercadería sobrante británica que, de tanto en tanto, es enviada a la costa occidental de América» (ver Privilegios comerciales que molestan  a los Estados Unidos)

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