COMBATE NAVAL DE QUILMES I (30/07/1826) .

Guillermo BROWN intercepta a la escuadra brasileña, que  al mando del comandante JUAN PASCUAL GRENFELL se desplazaba por la rada exterior del puerto de Buenos Aires y tras duro combate donde se destaca el heroísmo y la pericia del Capitán Tomás ESPORA, la obliga a retirarse y a volver nuevamente a su apostadero en el Uruguay.

La poderosa escuadra brasileña bloqueaba a Buenos Aires y GUILLERMO BROWN con sus escasas fuerzas, el 25 de mayo primero y el 11 de junio luego, había intentado sin éxito modificar esta situación, hasta que, el 30 de julio, ante las costas de Quilmes, pudo enfrentarse con los imperialistas en una acción de mayor envergadura y en la que ambos contendientes sufrieron fuertes pérdidas. Los buques de las dos escuadras se retiraron destrozados, muy particularmente  la fragata “25 de Mayo” que llevaba la insignia del almirante y cuyo capitán, el valeroso TOMÁS ESPORA, gravemente herido y rodeado de cadáveres, alentaba su tripulación, que recibía el fuego de veinte buques que no se atrevieron a abordarla, amedrentados por el coraje de esos hombres, que, estimulados por la consigna de Brown que ya era tradicional en las naves de la Patria: “Hundirse antes que arriar el pabellón”, resistían con denuedo.

Finalmente, el combate Naval de Quilmes, por la gran diferencia en tonelaje y armamento, no le permitió a Brown obtener resultados decisivos, pero significó un verdadero triunfo para el coraje de sus bravos marinos, que dejaron escrita allí una página de gloria para la Historia Naval Argentina.

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