COMBATE NAVAL DE PUNTA DEL QUEBRACHO (04/06/1846)

COMBATE NAVAL DE PUNTA DEL QUEBRACHO. En el paraje llamado “Punta del Quebracho”, ubicado al norte de las históricas barrancas, donde el río Paraná tiene un estrechamiento en la provincia de Santa Fe, el general LUCIO VICENTE MANSILLA enfrenta con poco éxito a la escuadra anglo-francesa que venía bajando por el Paraná, haciendo negocios con las poblaciones ribereñas y en esta oportunidad, ni las cadenas obstaculizando el paso pudieron tenderse, como se hizo en la “Vuelta de Obligado”

Conocido también  como la “Segunda Batalla de San Lorenzo”,  porque se libró a escasos kilómetros de esa heroica acción, fue un encuentro donde las defensas instaladas por LUCIO V. MANSILLA en ese lugar, compuestas por efectivos terrestres, esencialmente artillería, fueron nuevamente batidas por el intenso fuego de la flota anglo-francesa compuesta por doce buques de guerra con 85 cañones y numerosos buques mercantes, que luego de hacer sus negocios en el Paraguay, regresaba a su apostadero frente al puerto de Buenos Aires, que mantenían bajo su control.

El 4 de junio de 1846 se inició el combate y la flota invasora nuevamente pudo lograr su cometido. El valeroso comportamiento de los hombres de Mansilla y el eficaz fuego de las pequeñas piezas de a 8 que se enfrentaban a esa colosal flota, casi estuvieron a punto de cambiar el rumbo del combate, pero el empleo de 5 “coheteras” que fueron desembarcadas de la corbeta inglesa “Alecto”, e instaladas en un islote emplazado justo enfrente de las posiciones ocupadas por las fuerzas de MANSILLA, que no pudieron resistir la potencia de esa nueva arma de guerra traída por los invasores, fue decisivo (ver en Crónicas “Cohetes en el Paraná”).

La flota anglo francesa nuevamente logró pasar, como lo había hecho a la ida, pero la oposición que debió superar, tanto en “la Vuelta de Obligado” como en la “Punta del Quebracho, disuadió a ambas potencias de enviar nuevos convoyes para hacer negocios en estos territorios, cuyos habitantes habían demostrado que estaban dispuestos a defender su libertad y su soberanía.

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