COMBATE DE MARACÓ (26/01/1879)

Librado contra los indígenas en la frontera sur del país, durante la Campaña al Desierto dispuesta  por VALENTÍN ALSINA . Ante la no ticia de que en la laguna Remecó se hallaba el capitanejo LEMOR con sus indios, el teniente coronel BENITO HERRERO dispuso que el sargento mayor LORENZO MONTEAGUDO tratara de caer con una pequeña fuerza sobre sus tolderías, mientras que el resto de las fuerzas lo seguía de cerca para apoyarlo oportunamente.

Monteagudo llevó sobre la indiada “una violenta e impetuosa carga y a pesar de su inferioridad númerica (4 por 1 de los nuestros), los derrotó completamente causándole veintisiete muertos, muchos heridos y tomándoles prisioneros un mayor número de indios de pelea y chusma, varias lanzas y algunas armas de fuego.

Los indios, algo rehechos después de la derrota sufrida,  atacaron a las tropas del mayor Monteagudo, pero habiendo avistando el resto de la columna del Teniente Coronel HERRERO que llegaba de refuerzo, se retiraron sin que fuera posible perseguirlos, porque la caballada estaba agotada por los esfuerzos de la marcha realizados y por la necesidad de custodiar a los prisioneros tomados.

Durante el regreso al fuerte, los restos de la tribu rondaban alrededor de  la columna, mientras que un emisario de LEMOR reclamaba ser recibido por “el jefe blanco”, aunque esta gestión, era tan sólo un ardid de este cacique, que buscaba la oportunidad propicia, para dar un golpe sorpresivo contra las fuerzas del teniente coronel HERRERO.

El día 26 de enero se llegó a Maracó, y si bien un numeroso grupo de indígenas bien montados vigilaban el movimiento de la columna expedicionaria, la misma pasó al descanso en un paraje montuoso y quebrado, donde quedó atada la caballada en previsión de cualquier eventualidad. A las 18.00 horas del mencionado día y en medio de una fuerte tormenta de viento, truenos y lluvia, un grupo de unos 70 indios llevó una carga sobre la tropa mientras que otros trataban arrebatarles la caballada.

Una vez que consiguieron su propósito huyeron hacia al monte, pero fueron perseguidos por el alférez FLORENCIO PÉREZ  que al mando de 15 soldados, todos montados en pelo, les dieron alcance, logrando rescatar la caballada, luego de dejar fuera de combate a numerosos indios. El resto de la indiada no se amedrentó y llevó varias cargas contra las posiciones de las tropas nacionales, vero viendo la inutilidad de sus esfuerzos para dominar a estos bravos soldados, terminaron por desistir y se alejaron aprovechando la oscuridad de la noche, llevando a sus heridos,

Finalmente, el 27 de enero la columna del teniente coronel HERRERO prosigió la marcha, llegando sin más novedad, al Fuerte General Belgrano, en Carhué, habiéndoles producido 44 muertes, entre ellas la del cacique LEMOR y llevando  41 indios “de lanza y 135 indios “de chusma” como prisioneros y a 24 cautivos que fueron rescatados de un largo cautiverio.

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