CELADOR (20/12/1823)

La precariedad de los servicios de vigilancia a cargo de los “Alcaldes de Barrio”, tras la efímera existencia de los “Peoneros de Policía” creado en 1821, dio lugar a que por Ley del 20 de diciembre de 1823, se creara un cuerpo de “Celadores de Policía”, cuyo carácter era eminentemente civil. Al reglamentarse sus funciones al mes siguiente, se determinó que sus integrantes debían poseer mediana educación, saber leer y escribir, tener conducta moral y gozar de buen concepto. Para su identificación —pues se aclaró taxativamente, que no vestirían “traje alguno característico”— se les proveyó de una medalla de plata con el Escudo Nacional y con la palabra “Policía”, que debían llevar pendiente al cuello y exhibir sólo mientras cumplían actos del servicio. También se les dio una “papeleta” impresa con su nombre y filiación, suscripta por el Jefe de Policía y autenticada con el sello de la Repartición.

La icnografía existente, confirma que no usaban uniforme, pero la misma no confirma que no iban armados, ya que existen varias imágenes, en cuadros y dibujos de la época, donde se los ve armados con sable con vaina de cuero y carabina y hasta con dos pistolas de bolsillo. Quizás esto se explica, en que las imágenes que han llegado a nuestros días, corresponden a un cuerpo de “Celadores de a caballo”, creado en 1830,  y estos sí, portaban armas. En 1934, los “Celadores de Policía”, fueron reemplazados por los “Vigilantes de Día”.

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