Crónicas

Volear el anca

“Voltear el anca” es uno de los modismos más simples del habla gauchesca en la República Argentina. Significa dar media vuelta, girando rápidamente sobre uno o los dos pies, de modo que la parte delantera del cuerpo, quede donde antes estaba la trasera, identificada como el “anca”, así llamada  por el hombre de campo esta parte de la anatomía humana. Como otros muchos giros comunes en la campaña del siglo XVIII, este también se originó en uno de los movimientos que practicaba el gaucho para subir a su caballo: “voleaban” la pierna para montar de un salto y a la inversa, “voleaban el anca” para descabalgar. Con los caballos que se usaban en aquellos tiempos, redomones con frecuencia, estos dos movimientos, requerían agilidad y rapidez ya que en ambos casos, el jinete describe en el aire, una media vuelta exacta para quedar en posición opuesta a la que tenía inicialmente….
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YACARÉ

YACARÉ. Denomínase así al reptil acuático, más pequeño que el cocodrilo, que habita en los ríos Paraná, Paraguay y Uruguay y en los del Brasil. su longitud oscila entre los dos y los seis metros; su piel se utiliza para hacer carteras, valijas, zapatos, etc.; en la medicina primitiva, en uso aún hoy en día, empleando la grasa del yacaré para aliviar los dolores reumáticos y musculares. Debido a la temprana aparición del yacaré en los ríos argentinos, su nombre designa con frecuencia lugares, en especial en las provincias mesopotámicas de Corrientes y Entre Ríos.

YACIMIENTOS PETROLÍFEROS FISCALES (Y.P.F.) (03/06/1922)

YACIMIENTOS PETROLÍFEROS FISCALES (Y.P.F.). Se creó la Dirección General de Yacimientos Petrolíferos Fiscales (YPF), la primera empresa petrolera estatal del mundo. El presidente HIPÓLITO YRIGOYEN firmó el decreto de creación de YPF, Yacimientos Petrolíferos Fiscales, el organismo destinado a controlar la explotación y desarrollo de los yacimientos de petróleos argentinos. La historia había comenzado en Comodoro Rivadavia, en diciembre de 1907, cuando un equipo de hombres que realizaba perforaciones en busca de agua, encontró petróleo a 539 metros de profundidad. Durante los dos años siguientes se perforaron siete pozos productivos y el presidente ROQUE SÁENZ PEÑA rechazó una oferta de Rockefeller para financiar la explotación. En 1910 se fundó la Dirección General de Explotación del Petróleo de Comodoro Rivadavia, que fue el primer organismo estatal destinado a la obtención del combustible. Hacia 1922 ya se habían perforado más de cien pozos en la región, se realizaron los primeros intentos de…
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YAGUARETÉ

YAGUARETÉ. Denominación general del tigre argentino. En la literatura misionera de Corrientes, Misiones y Paraguay, figura como “yaguareté-abá”. El yaguareté aparece en la literatura del siglo XIX, como por ejemplo en el relato que DOMINGO FAUSTINO SARMIENTO hizo del ataque de este animal a FACUNDO QUIROGA y en el relato de DARWIN del episodio trágico del yaguareté que entraba a la iglesia en Santa Fe.

Yaguareté

“Yaguar” o “jaguar” es el nombre guaraní del tigre americano. El sufijo “eté” en esa lengua es aumentativo, de donde “yaguareté” significa “tigre grande” o “el más grande de los tigres”. De este modo,  diferencian el “jaguar” de otros felinos autóctonos de Sudamérica (gato montés, onza, ocelote, puma, tigrillo, etc.),  que pueden parecérsele en el color de la piel o en las costumbres, pero que jamás alcanzan el tamaño ni tienen la sanguinaria bravura que hace del “yagureté” el más temible de los carniceros. El “yturunco” y el “capiango” son también jaguares, pero éstos pertenecen al mundo de la leyenda y la superstición, pues se cuenta en los fogones, que se trata de hombres, que por un sortilegio mágico se convierten en tigres y salen a cazar.

Yapa

Pocos vocablos de las lenguas vernáculas argentinas, han alcanzado tanta popularidad como “yapa”, palabra quichua que significa añadidura, agregado, aditamento, es decir, porción de algo que va demás o que excede la totalidad de algo. En los almacenes de campo de la República Argentina del siglo XVIII, como en los comercios urbanos, era norma habitual, la de tener a mano una lata con galletitas o un frasco con caramelos, destinados exclusivamente a satisfacer el reclamo de “la yapa”, formulado por las criaturas, después de haber efectuado una compra. En nuestros tiempos, no es raro escuchar algún imperativo “déme la yapa” o el voluntario “esto va de yapa”, con que los comerciantes se refieren al regalo que le hacen a sus buenos clientes, a los que gastan generosamente. En otro orden, “yapa” es también la parte del lazo que va junto a la argolla, donde se cierra “la armada”, parte que,…
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Yegua madrina

Cada tropilla de caballos o manada de vacunos, aceptaba sumisamente la presencia de una guía entre ellos. Era un animal de pelo o colores distintos al de la generalidad, que llevaba pendiente de su cuello una campanita de metal,  a cuyo son, todos la seguían mansamente.

Yunta

En la antigüa campaña argentina, la “yunta” (par de algo), era una rastra o hebilla simple, que se hacía con dos patacones unidos por su parte central a los extremos de una traba o cadena metálica de determinada longitud. El “patacón” o “real de a ocho”,  era una moneda antigüa acuñada en plata novecientos que tenía un gran tamaño (3 centímetros de diámetro). Se usaban una, dos y hasta tres “yuntas”, según fueran las posibilidades de cada uno. Los hombres ricos solían reemplazar los “patacones” por “onzas” y otras monedas de oro, que circulaban en aquellos para exhibir su importancia y riqueza. El mismo nombre de “yunta” se aplicaba a la pareja de jinetes o peones que trabajaban juntos y en forma coordinada, en los apartes de hacienda.

Zapucay

En el noreste argentino, principalmente en la provincia de Corrientes, ya sea en el trabajo, en las fiestas populares o en otras oportunidades que lo hacen propicio, la gente de campo suele dar salida a sus buenos estados de ánimo, por medio de un grito sostenido y de tonos cambiantes, un verdadero alarido al que se lo llama “zapucay”. Un desahogo que se ha convertido en característica de ese pueblo, descendiente de los guaraníes, que juegan su honor y valía, compitiendo para dirimir quien lanza un “zapucay” más vibrante, sostenido y modulado.

Zupay

“Zupay” o “Supay” es el nombre autóctono que se usaba y se usa actualmente en la Rpública Argentina, para nombrar al diablo; el “mandinga” clásico de otras regiones o el “gualichu” o “huecuvu” de los aborígenes pampas y luego de los araucanos.