BURRO

Si tener nada que ver con la voz que define a este animal doméstico de la familia de los équidos, se llamaba “burro” a un caballete de madera, destinado a sostener el recado o la montura, cuando eran guardados luego de desensillar estructura que quizás fue llamada así porque en sus funciones, resultaba tan útil y pacífico como su homónimo animal, de mansedumbre proverbial.

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