BONAFIDE (1917)

La historia de Bonafide comienza en 1917, año en que GERALDO TRINKS, hijo de importadores de café y con una amplia experiencia cafetera adquirida en Brasil, decidió abrir un kiosco en el Pasaje Güemes, en pleno centro porteño. El espacio fue destinado a la venta de café y allí se instaló la primera máquina moledora del país, dándole un giro inesperado al tema. A poco de su apertura, el local se ganó la aprobación de la gente. Aquel café nuevo, entero, sin baño de azúcar y accesible a todos los bolsillos, que se vendía molido y embolsado a la vista del comprador, se tradujo en un gran éxito y TRINKS, pensando crear una marca para su producto, se decidió por una palabra que significara “tradición y confianza”, dos términos que se identificaban con la historia de su familia y el sentimiento que generaba su negocio y así nació “Bonafide (“buena fe”), una empresa que a poco de su inauguración debió abrir otro local en la misma Galería, pero esta vez, sumando la venta de caramelos y la venta de sus productos, puerta a puerta, mediante simpáticos muchachos que distinguidos con un guardapolvo beige, recorrían en bicicleta los barrios porteños. Siguieron luego infinidad de productos que con cada aparición creaban legiones de consumidores, hasta que apareció el famoso ”nugatón”, una golosina que encantó a tres generaciones. Bonafide es hoy líder en la elaboración y comercialización de café, bombones y chocolates, extendiendo su red mediante franquicias en más de 240 locales en Argentina, Chile y Uruguay.

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