BATALLA DE COTAGAITA (27/10/1810)

BATALLA DE COTAGAITA. Con el objeto de incorporar los territorios del Alto Perú a la causa emancipadora iniciada el 25 de Mayo de 1810, la Junta Provisoria de Gobierno envió una fuerza compuesta por 1.150 hombres voluntarios, constituyendo lo que se llamó el Ejército del Norte. Iba al mando del coronel de Arribeños FRANCISCO ORTÍZ DE OCAMPO, llevando como Segundo Jefe y jefe de la vanguardia al Teniente coronel ANTONIO GONZÁLEZ BALCARCE y como representantes de la Junta, acompañando a estas fuerzas, el doctor HIPÓLITO VIEYTES y el Auditor FELICIANO CHICLANA. Llevaba como misión: 1º hacer reconocer la autoridad de la Junta de Buenos Aires, 2º despertar en esos pueblos el entusiasmo por la causa de la Revolución de Mayo, 3º revocar las autoridades contrarias a la misma y designar Delegados al Congreso que se reuniría en breve plazo, 4º sofocar el movimiento contrarevolucionario de Córdoba, encabezado por LINIERS, 5º asegurar en primer término la posesión del territorio cordobés, de gran importancia militar por su situación geográfica, así como por su relativa abundancia de recursos, 6º incrementar los efectivos expedicionarios, incorporando nuevos voluntarios. Con el fin de impedir la continuación del avance de estas fuerzas patriotas, el general realista GOYENECHE, marchó hacia Tupiza, donde pensaba reunirse con las tropas acantonadas en Chuquisaca y Potosí, comandadas por los respectivos gobernadores NIETO y PAULA SANZ, pero las sublevaciones ocurridas en Cochabamba y La Paz, producidas a sus espaldas, le obligaron a regresar con las fuerzas que solamente tenía bajo sus órdenes. En conocimiento de los movimientos que estaba realizando GOYENECHE, la vanguardia del ejército expedicionario, compuesta por unos 300 hombres y dos piezas de artillería, reforzada por algunos gauchos de MARTÍN MIGUEL DE GÜEMES, todas al mando de Balcarce, apresuró su marcha y en Cotagaita, a unos 400 kilómetros al Norte de Jujuy, atacaron a los realistas, una fuerza compuesta por 1.300 hombres y diez piezas de artillería, que bajo el mando del general JOSÉ DE CÓRDOBA Y ROJAS se había fortificado en ese lugar. El fuego se sostuvo con ardor por ambas partes desde las 10 de la mañana hasta las 14, pero dándose cuenta González Balcarce que le era imposible penetrar hasta las trincheras enemigas, dispuso retirarse y dirigirse hacia el sur, acción que se efectuó en todo orden, sin que se atreviera el enemigo a perseguirlos, ni a salir un solo hombre de sus parapetos.

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.