BATALLA DE AYACUCHO (09/12/1824)

BATALLA DE AYACUCHO. Es la última gran batalla y la victoria final de las armas de la patria al mando del mariscal ANTONIO JOSÉ DE SUCRE sobre los ejércitos del Virrey y comandante general español, JOSÉ DE LA SERNA, que define así la independencia sudamericana. Fue librada por una fuerza de 6.000 hombres compuesta por tropas colombianas, peruanas y argentinas, representadas éstas por los Granaderos a Caballo de San Martín, integrantes del Ejército de los Andes al mando del coronel GUILLERMO MILLER, contra un ejército de 10.000 hombres que contaba con 14 cañones y 1.600 caballos.

El 8 de diciembre, los dos ejércitos quedaron frente a frente. Desde el amanecer del día 9 se intercambiaron algunos disparos y se intensificó el movimiento de patrullas de observación y hostigamiento, hasta que a las 9 de la mañana las tropas españolas bajaron de las alturas que ocupaban y atacaron decididamente, siendo recibidas por los patriotas, firmemente decididos a la victoria. El general SUCRE le ordena al coronel CÓRDOBA, que protegido por la caballería del coronel MILLER, cargase por el centro, mientras él intentará flanquear a la fuerza enemiga. El joven coronel levantó en alto su sombrero, y dando su hoy famosa orden “Adelante !!!. Paso a los vencedores, fuego a discreción”, da inicio a las acciones, librándose entonces un recio combate en todas las líneas. El virrey LA SERNA, valerosamente se lanzó en medio de lo más encarnizado del combate, pero su caballo fue derribado y él, con seis heridas fue hecho prisionero. Mientras tanto, el flanco izquierdo de los patriotas era amenazado por el ataque de tres batallones de infantería realista que al mando del general VALDÉS contaba con el apoyo de cuatro piezas de artillería de montaña y cuando esta acción comenzaba a tener éxito, fue desbaratada por la llegada de los “Húsares de Junín”, al mando del coronel SUÁREZ, protagonizando así el último acto de esta batalla, que finalmente fue definida por los granaderos de BRUIX y de MILLER  A la una de la tarde de ese día, la batalla estaba concluida. Los españoles habían perdido más de dos mil hombres entre muertos y heridos y cerca de 1000 prisioneros. El resultado de esta batalla fue el reconocimiento de la Independencia del Perú, por parte de los jefes realistas, que luego capitular y de rendir sus armas, se embarcaron para Europa. En esta batalla, que la historia conoce como “la batalla de los generales”, catorce generales españoles, sin contar jefes y oficiales, entregaron sus espadas al general Sucre dejando en el campo mil cuatrocientos muertos, setecientos heridos, 15 piezas de artillería y un gran número de prisioneros entre los que se encontraban los generales JOSÉ DE LA SERNA y JOSÉ CANTERAC. Tresciento muertos y 800 heridos fue el tributo que los patriotas dejaron en ésta, que fue la última batalla de la Guerra de la Independencia sudamericana y la culminación de una acción ininterrumpida desarrollada durante 14 años, a través de medio continente.

La capitulación de Ayacucho puso término al virreinato del Perú y destituyó a su último virrey, el general JOSÉ DE LA SERNA e HINOJOSA,  Reconocida entonces la independencia del Perú, finaliza la guerra por la independencia sudamericana iniciada el 25 de Mayo de 1810 en Buenos Aires Todas las fuerzas realistas del Bajo Perú se sometieron a los vencedores, a excepción del Callao. Según BARTOLOMÉ MITRE, ““Sin la concepción del plan de campaña continental de SAN MARTÍN, sin la creación del Ejército de los Andes, su paso de las cordilleras meridionales, sus victorias de Chacabuco y Maipú, sin el dominio marítimo del Pacífico, según sus previsiones, su expedición al Perú y su intervención en la guerra de Quito, que terminó en Pichincha, no habría habido Ayacucho”.

1 Comentario

  1. Enrrique

    Gracias por esto me ayudó mucho y muchas muchas GRACIAS
    Y saludos

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