BARRIO “CAFERATTA (00/06/1921)

Por error se dice que la zona inspiró el tango “Ventanita de arrabal”, cuya letra fue compuesta por PASCUAL CONTURSI y su música por el  artista napolitano ANTONIO SCATASSO y que fue grabado por CARLOS GARDEL en 1927, donde se hace referencia al “Barrio Caferata”: Nuestro aserto se funda en que en esa zona de Buenos Aires,  no había “conventillos” y que el término lunfardo “caferata”, empleado ese tango, fue empleado como un derivado de “cafishio”, o sea proxeneta.

Compuesto por blancos chalets de estilo inglés son de dos tipos: la casa individual o separada y las gemelas o semiseparadas, en ambos casos de dos plantas. Todas las casas son de mampostería, con estuco y techos de tejas españolas y francesas. Tienen un pequeño jardín al frente de la breve vereda y otro más amplio al fondo y mosaicos en damero, blancos y negros. Algunas poseen tres dormitorios: la mayoría, dos. A pesar de los intentos de modernización traducidos en los chalet de estilos disímiles, todavía esas viviendas mantienen su identidad de notoria influencia británica similar a los “community housing” de los Estados Unidos. Son viviendas alineadas alrededor de un edificio central, en este caso la escuela primaria “Antonio A. Zinny”.

Hasta comienzos del siglo XX, el Gobierno Nacional no regulaba ni intervenía en los asuntos de las viviendas ni en el de los alquileres, pero durante los años de la primera guerra mundial, debido a la proliferación de los conventillos y a las pésimas condiciones de los inquilinos, se agudizó la necesidad de dar solución a los problemas habitacionales de la Ciudad de Buenos Aires y el diputado conservador y dirigente católico  JUAN F. CAFFERATTA, fue uno de los principales propulsores de la legislación relacionada con este tema. Presentó un proyecto de ley que proponía poner en marcha un plan para construír casas baratas para familias con escasos recursos y el 5 de octubre de 1915 fue sancionada la  Ley 9.677, también llamada “Ley Cafferatta”, disponiendo la creación de la “Comisión Nacional de Casas Baratas” (CNCB),

En 1919, esta Comisión ya había construido frente al Parque Patricios, una “primera casa colectiva” para obreros, que fue llamada “Valentín Alsina” y en el año 1920 construyó el primer barrio obrero. Se conoció como “Barrio Butteler”, y tanto este como el “Valentín Alsina”, aún se mantienen en pie.

El tercer Barrio que levantó esta Comisión fue un conglomerado edilicio compuesto por 161 casas individuales, ocupando 16 manzanas del actual “Parque Chacabuco”. Son casas apareadas, en espejo, con dos pasillos a cada costado con entrada directa al jardín trasero. Sobre las esquinas, los lotes son más grandes y cuentan con jardines delanteros extensos. En la conformación del barrio se utilizaron diversos modelos de viviendas individuales apareadas, resueltas en dos plantas con tejados a varias aguas, jardines y fachadas que, en conjunto, refieren estilísticamente al chalet de tipo inglés o normando, como imagen (casi obligada en aquella época), de lo que “debía ser” una casa digna. El estudio de estas tipologías y de los elementos invariables del barrio (techos a varias aguas, fachadas revocadas, ocupación del suelo), son la base de la normativa elaborada, que busca el mantenimiento de las características arquitectónicas y ambientales que motivaron en primer lugar su declaración como APH.

El “Barrio Cafferatta” comenzó a construirse en 1918 y fue habilitado en junio de 1921, durante la intendencia de JOSÉ LUIS CANTILO, cuando el radical HIPÓLITO YRIGOYEN era el Presidente de la Nación. Se lo llamó “Barrio Cafferata” en homenaje al diputado autor de la iniciativa de crear la “Comisión Nacional de Casas Baratas”. Fue uno de los primeros proyectos de construcción estatal de viviendas baratas para personas de bajos recursos y es considerado como el tercer barrio obrero oficial.. Cuando el Barrio se inauguró en 1921, a sus alrededores todo era campo (Flores, como un pueblo consolidado, era el centro más cercano para salir de la soledad) y el lugar fue elegido, porque la idea del Gobierno era extender la ciudad hacia sitios lejanos, para ir generando nuevos espacios y polos de desarrollo, para ampliar la planta urbana.

Pronto fue evidente que por su estructura administrativa, el “Plan de Casas Baratas” no tendría buen fin. Estos primeros Barrios que hemos comentado, fueron destinados al universo de los empleados públicos y para comprar estas casas, el Banco Hipotecario daba a los interesados créditos que se pagaban en cuotas a 20 años o más, con bajos intereses, mecánica que puso en evidencia que esta política tenía un problema que será más tarde, común en todas las políticas de vivienda que se encararon a través de los años:  solamente podían obtener los préstamos, los empleados estables, quedando entonces sin posibilidad de acceder a estas viviendas, los sectores más pobres e informales de la población.

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