ASESINATO DEL GENERAL JUSTO JOSE DE URQUIZA (11/04/1870)

En su residencia de San José, departamento de Concepción del Uruguay, en la provincia de Entre Ríos, es asesinado el general JUSTO JOSÉ DE URQUIZA. En el mismo día hacen lo mismo con varios de sus hijos que se hallaban en distintos puntos de la provincia. El asesinato del general, motivó una revolución comandada por LÓPEZ JORDÁN. El Gobierno Nacional intervino y derrotó a López Jordán, restableciendo el orden en la provincia. El ilustre vencedor de Caseros, capitán general JUSTO JOSÉ DE URQUIZA cayó, inmolado por el asesino sargento mayor SIMÓN LUENGO. Una partida que aquél mandaba asaltó su residencia San José, cercana a Concepción del Uruguay, provincia de Entre Ríos, y lo ultimó. Alguien dijo, refiriéndose a tan eminente argentino, que los extraordinarios perfiles de la personalidad del general don Justo José de Urquiza —que desde hace décadas suscita el permanente interés de estudiosos e investigadores— se agiganta si se piensa que su primera experiencia de jefe y de dirigente se había nutrido en los, agitados campos de las corrientes intestinas, donde no había piedad para el vencido, y la derrota llevaba consigo el exterminio. Había nacido en el Talar del Arroyo Largo, hoy Urquiza, al norte de la Villa del Arroyo de la China, actual Concepción del Uruguay, Entre Ríos. Trasladado a Buenos Aires, cursó sus estudios en el Colegio de Ciencias Morales. De regreso a su provincia inició sus actividades dedicándose al comercio. Pronto se sintió atraído por la carrera militar, e intervino en las luchas civiles. Se batió en Vences, Pago Largo, El Sauce e India Muerta. Al mismo tiempo se destacaba en la Legislatura de Entre Ríos. Desempeñó, además, importantes funciones en la administración de aquella provincia y fue su gobernador en 1841. El 1º de mayo de 1851, siendo gobernador de Entre Ríos, se pronunció contra el tirano Juan Manuel de Rosas, al tiempo que obtenía la cooperación del Brasil, del partido unitario de la Banda Oriental y de los elementos unitarios de Corrientes, Santa Fe y Buenos Aires. Por medio de un decreto reasumía las facultades sobre la soberanía del territorio de Entre Ríos, considerando: “Primero: que la actual situación física en que se hallaba el Excelentísimo señor Gobernador y Capitán General de Buenos Aires Brigadier don Juan Manuel de Rosas, no le permitía por más tiempo continuar al frente de los negocios públicos, dirigiendo las Relaciones Exteriores y los asuntos de Paz y Guerra de la Confederación Argentina. Segundo: que con repetidas instancias ha pedido a la Honorable Legislatura de aquella Provincia que lo exonere del mando supremo de ella, comunicando a los gobiernos confederados su invariable resolución de llevar a cabo la formal renuncia de los altos poderes delegados en su persona por todas y cada una de las Provincias que integran la República. Tercero: que reiterar al general Rosas las anteriores insinuaciones para que permanezca en el lugar que ocupa, es faltar a la consideración debida a su salud, y cooperar también a la ruina total de los intereses nacionales, que él mismo confiesa no poder atender con la actividad que ellos demandan. Cuarto: que es tener una triste idea de la ilustrada, heroica y célebre Confederación Argentina al suponerla incapaz, sin el general a su cabeza, de sostener sus principios orgánicos, crear y fomentar instituciones tutelares, mejorando su actualidad y aproximando al porvenir glorioso reservado en premio a las bien acreditadas virtudes de sus hijos.” En vista de estas y otras no menos graves consideraciones y en uso de las facultades ordinarias y extraordinarias con que había sido investido por la Honorable Sala de Representantes de la provincia, declaró solemnemente a la faz de la República, de la América y del mundo: “Primero: que es la voluntad del pueblo entrerriano reasumir el ejercicio de las facultades inherentes a su territorial soberanía, delegadas en la persona del Excelentísimo señor Gobernador y Capitán General de Buenos Aires, para el cultivo de las Relaciones Exteriores y dirección de 1os negocios generales de Paz y Guerra de ,la Confederación Argentina, en virtud del Tratado Cuadrilátero de las Provincias litorales, fecha 4 de enero de 1831. Segundo: que una vez manifestada así la libre voluntad de la Provincia de Entre Ríos, queda ésta en actitud de entenderse directamente con los demás gobiernos del mundo hasta tanto que, congregada la Asamblea Nacional de las demás provincias hermanas, sea definitivamente constituida la República.” Pasó en seguida a la Banda Oriental para rendir al general Oribe, que operaba allí en calidad de general en jefe de las fuerzas de Juan Manuel de Rosas, sitiadoras de Montevideo. Al capitular este militar, tuvo que entregar al vencedor las tropas argentinas que tenía a sus órdenes. Al frente del Ejército Aliado, atravesó el río Paraná por El Diamante, el 20 de diciembre de 1851, poniéndose en marcha hacia Buenos Aires. El 3 de febrero de 1852, a las diez, se inició la batalla de Caseros. En las primeras horas de la tarde el ejército aliado mandado por el general Urquiza obtuvo una completa victoria. El tirano Rosas había abandonado el campo de operaciones huyendo a caballo en dirección a Buenos Aires. Al llegar al lugar denominado Hueco de los Sauces redactó su renuncia del cargo de Gobernador de la Provincia, documento que envió a la Legislatura. En mayo de 1852, reunidos todos los gobernadores de las provincias argentinas en San Nicolás de los Arroyos, se llegó a un Acuerdo cuyos puntos esenciales fijaban lg instalación de un Congreso cóndós diputadas por cada Estado, la abolición de lás aduanas provinciales, la libre navegación de los ríos y la investidura, en el general Urquiza, de Director provisorio de la Nación, confiándosele además las Relaciones Exteriores y la rápida instalación del Congreso Nacional Constituyente. Se desarrollaron después algunos sucesos que culminaron con la revolución del 11 de septiembre de 1852, encabezada por los generales Madariaga y Pirán. Al año siguiente, el 19 de mayo de 1853, el Congreso General Constituyente, reunido en Santa Fe con la representación de trece provincias, sancionó. la Constitución Federal de la República Argentina, la cual fue promulgada por el general Urquiza y jurada en todo el país, con excepción de Buenos Aires, el 9 de julio de ese mismo año. El 20 de febrero de 1854, las trece provincias que formaban la Confederación y que habían designado Capital provisoria a la ciudad de Paraná, reunidas en Congreso eligieron primer presidente constitucional al general Justo José de Urquiza. Posteriormente. se produjeron algunos acontecimientos entre las provincias Confederadas y la de Buenos Aires que se hallaba segregada. Cepeda primero, después Pavón, fueron las últimas campañas de esa época, tendientes ambas a lograr la unidad nacional. El 12 de diciembre de 1861 cesó el gobierno de la Confederación Argentina, de acuerdo con una declaración firmada por el general JUAN PEDERNERA, vicepresidente del poder, entrando, en consecuencia, las catorce provincias a formar el gobierno nacional.

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